El historiador Norberto Galasso iniciará las Jornadas de Historia Regional en el ISFDyT nro. 15, abordando el tema "Verdades y mitos del Bicentenario. Una visión latinoamericana", el próximo miércoles 30 de junio desde las 19 horas. La asistencia es gratuita y las Jornadas cuenta con el tradicional auspicio de la Secretaría de Cultura y Educación municipal.
La actividad del historiador Norberto Galasso ha sido prolífica en función de una producción bibliográfica extensa a través de sus años como investigador –con un estimado de más de 40 libros-, que lo llevaron a publicar trabajos tales como Jauretche y su época; Fratelanza; Atahualpa Yupanqui, el encanto de la patria profunda; Juan José Hernández Arregui, del peronismo al socialismo; Los Malditos; Somos libres y lo demás no importa nada, Vida de San Martín; Manuel Ugarte: un argentino maldito, entre un sinnúmero de libros que conforman una obra trascendente en perspectiva histórica.
Entrevistado recientemente por Silvina Friera (Página/12-21/06/10), el historiador respondió sobre algunos temas que, fragmentariamente, se reproducen: sobre Mitre y el mitrismo:" "Mitre historiador fabrica una historia que legitima al Mitre líder de la oligarquía porteña –dice Galasso en el libro–. Exalta el supuesto librecambio de Mayo para justificar la libertad de comercio que provoca déficit permanentes en la balanza comercial de su gobierno, entre 1863 y 1868. Relata un Mayo donde no existe protagonismo popular, porque así legitima su represión sobre aquellos que lideran a las masas en las provincias del Noroeste. Ofrece la visión de una Revolución de Mayo porteña y que mira hacia el Atlántico, porque ése es su proyecto antilatinoamericano."; sobre política del presente:" Estamos en un momento muy interesante, un momento bisagra, si recordamos el deterioro catastrófico de 2001. En diez años ha cambiado bastante el panorama del país y de Latinoamérica. Más allá de las contradicciones que puedan tener estos procesos y que uno pueda apuntar disidencias o críticas a algunos aspectos –uno quisiera cambios más profundos–, estamos viviendo una época de excepción, donde se está consolidando una especie de revolución inconclusa, que fue la de Mayo y la de San Martín y Bolívar. Hablamos todos los días en los diarios del Unasur, del Banco del Sur, de la reivindicación de los derechos humanos, de las transformaciones económicas tendientes a una economía productiva, de algunos avances como Fútbol para Todos, que me parece muy importante, y la ley de medios. Estamos iniciando un camino que me parece muy auspicioso."; reflexiona sobre J.B. Alberdi:"… porque hay un Alberdi "joven" y un Alberdi "viejo". El Alberdi joven que se exilió en Montevideo estuvo dispuesto a apoyar a los franceses para tratar de sacar a Rosas de la gobernación de la provincia de Buenos Aires, y tuvo una buena relación con Mitre y con Sarmiento. A partir de Caseros comenzaron a producirse las disidencias. Alberdi se definió a favor de Paraguay en la "Guerra de la Triple Infamia". Ese Alberdi "viejo", que pasó prácticamente los últimos treinta años de su vida en el exterior, fue el que dijo que la Revolución de Mayo forma parte de la revolución hispanoamericana. Pero ése es el Alberdi que ha quedado sepultado."; y sobre la Historia:" Estamos viviendo un momento muy complejo en la historia, que significa no sólo romper con el diario La Nación, sino que implicaría cambiar el nombre de muchas calles, las estatuas de muchas plazas, hacer una especie de revolución cultural de una Argentina que se inserta definitivamente en América latina, que deja de tener rencores con Bolívar, que reconoce que Dorrego estuvo en la revolución chilena y que San Martín era más latinoamericano que argentino; toda una serie de cuestiones para las que se requiere tener una audacia que los historiadores que están en puestos importantes no tienen. Romero ahora está jubilado, pero durante mucho tiempo ha sido el jefe del Departamento de Historia de la Universidad de Buenos Aires, el dispensador de becas, de adjuntos. Esto es una limitación. La misma limitación que tiene Tulio Halperin Donghi, que por primera vez en mucho tiempo reconoce que es tendencioso. Cuando Donghi cuenta que el 16 de junio de 1955 se "ametralló" el centro porteño, no dice que murieron casi 400 personas. A él le importan más las quemas de las iglesias que los bombardeos de la Plaza de Mayo. A un estudiante que estudia mal la historia le cuesta entender el presente. Si se hace a la imagen que le enseñaron de civilización o barbarie, la barbarie será (Hugo) Moyano y la civilización será (Héctor) Magnetto (CEO de Clarín), entonces se ubicará muy mal."
Norberto Galasso tiene 73 años y la piel teñida de latinoamericanismo, de Patria Grande; su disertación el miércoles 30 de junio desde las 19 horas, dando inicio al Ciclo de Conferencias de las Jornadas de Historia Regional del Instituto 15, significarán una buena oportunidad para analizar "Verdades y mitos del Bicentenario".



