Este refrán, como casi todos los refranes, habla de una tradición, de un hábito repetido. Una actitud "que se debe adoptar", ante determinada situación y que, se supone, es la correcta o la más acertada.
La certeza de esa elección está basada, justamente, en los "hábitos repetidos", de una sociedad que siempre se relaciona con sus valores.
En el caso puntual de "mas vale malo conocido que bueno por conocer", se habla de un hábito repetido de elección que responde al temor, tan frecuente, al cambio. Es decir, se prefiere a una persona buena o mala pero predecible (malo conocido) que a una caja de sorpresas (bueno por conocer). Es como decir "dejemos las cosas como están. Puede llegar a ser peor" .
Tremenda idea de los hombres eso de que " todo tiempo pasado fue mejor" y que lo nuevo o lo distinto es peligroso. El cambio provoca un esfuerzo (adaptarnos a la situación nueva) y ese esfuerzo, es doloroso. Por eso se dice que los cambios duelen y es por eso mismo que se le teme tanto al cambio. Se busca una estabilidad eterna. Si es buena o mala no importa, lo que importa es que perdure.
En Argentina, este refrán, es la excusa o el argumento, sobre todo, en las elecciones políticas ("estamos mal pero podía ser peor") un ejemplo claro es la última elección donde el slogan del ex-presidente Menem era "con Menem estábamos mejor". Esto, evidentemente, refiere a que con Memen podíamos estar bien o mal pero que, en lo sucesivo, fue peor. Ese era el argumento por el que se debe elegir al candidato: porque era un malo conocido. Como si no hubiese conexión entre un hecho y otro. Obviamente, este argumento, se traslada a otros planos.
Pensamiento dual y limitado, solo hay dos opciones, nunca una tercera, no hay un "mas o menos bueno". O es blanco o es negro. Pero tampoco se pueden probar las dos opciones: siempre es mejor el "malo conocido", así que el "bueno por conocer", siempre queda desechado. Por lo que el pensamiento, la idea, que transmite el refrán, es de conservar, mantener, no cambiar. Dejar todo como está porque podría ser peor.
El contraargumento de "mejor malo conocido que bueno por conocer", se me ocurre; puede ser, "mejor que morirse de hambre es pelear con dignidad", ya que viene no solo a aceptar el cambio sino también a tomarlo como algo positivo. El cambio, doloroso o no, en este caso, es mejor que lo actual.
Maria Cecilia Sauan
DNI. 29.793.102



