Ya estamos con la conmemoración del "Bicentenario", que hemos jerarquizado en la Escuela Municipal de Gobierno con la presentación del Profesor Raúl Fradkin, en su brillante exposición acerca de "Las voces de Mayo" y que culminamos hoy sábado a las 10 hs en el Salón Blanco del Honorable Concejo Deliberante con la charla del Prof. Héctor Baggio: "Los nombres de Mayo".
Algunas reflexiones debemos hacer a partir de esta columna, como bajo el influjo de Manuel Belgrano, Moreno escribió en su "Plan de Operaciones", párrafos referentes a la Economía, y sentó las Bases del Nacionalismo Económico, en nuestro país, proteccionismo e intervencionismo del Estado como dos pilares que aconseja el Secretario de la Primera Junta.
¿Concentración de la riqueza en pocas manos o distribución equitativa? El Primer Centenario se encontró con un país fastuoso para pocos, con una población empobrecida, y con el fraude electoral como herramienta política.
El Yrigoyenismo devolvió los derechos políticos, el Socialismo lucho por la dignidad de los trabajadores y el primer Peronismo consagró los derechos sociales.
Los sectores dominantes, derrotados electoralmente, buscaron en las Fuerzas Armadas, complicidad para imponer sus políticas antipopulares, a través del siglo XX. La dictadura militar instaló a partir de 1976 un modelo represivo, que tuvo como objetivo la destrucción de la industria nacional y la incorporación de Argentina al mercado mundial, como un país sólo agro-exportador.
La restauración democrática en 1983 con el triunfo de Raúl Alfonsín, tuvo la difícil tarea, la tenemos aún hoy, de armonizar un proyecto de desarrollo industrial, con innovación tecnológica, que apuesta al crecimiento con inclusión social.
Este Bicentenario de la Patria debe ser la bisagra de una discusión fundamental. Se discute qué tipo de Capitalismo para la Argentina del Siglo XXI, discusión que nos llevará entre un Estado "bobo" que apadrine la concentración de la riqueza, o un Estado en serio, con capacidad de regulación, como lo soñaron Moreno, Belgrano y San Martín.
En este desafío, sigamos discutiendo racionalmente, un modelo de acumulación con una distribución equitativa, construyendo una Argentina para Todos.



