El jueves 13, número que parecía presagiar lo que ocurriría por la noche, se vivió una sesión del Honorable Concejo Deliberante que dejó mucho que desear para quienes seguimos y hemos asistido a otras, años atrás, donde notoriamente el nivel era muy superior en todos los aspectos que pueda imaginarse, comparado con lo que desde hace un tiempo a esta parte se puede ver.
Se extraña el debate con altura, con argumentos, sin agresiones y sin necesidad de ironías que se sustentan en cuestiones de piel mas que en cuestiones políticas, donde no se acepta lo que el otro diga y donde la oposición ha decidido, a partir del 10 de diciembre de 2009, intentar imponer todo lo que se le ocurra con errores y horrores incluidos, salvados en un par de casos por la experiencia de Carlos Cazador y sus 17 años como edil.
Sin necesidad de entrar en detalles, dado que sería enredar demasiado las cosas, cabe decir que una sesión que iniciada a las 20:30 hs y finalizada a la 1:30, se llevó la mayoría del tiempo en debates sobre errores y falencias que no pueden ser parte de un Cuerpo deliberativo como el Concejo Deliberante de Campana, o del Poder Legislativo si así prefiere llamarlo, en cualquiera de los tres niveles de gobierno.
El retorno de no menos de 10 expedientes del recinto a las comisiones de trabajo, debe llevar a los ediles a la reflexión por ejemplo, en la necesidad de profundizar el trabajo en esas comisiones, en dejar de lado eso del despacho automático de los expedientes pasadas tres sesiones, que llevó a (por cuestiones de política berreta y de imponerse o demostrar poder), en aprovechar la experiencia de algunos como Cazador, Barbero y otros, no creer que se la saben todas y después cometer errores tan notables como se ha cometido.
No caben dudas que la política en general viene perdiendo espacio en los niveles de credibilidad desde hace algunos años ya, y hasta parecen no darse cuenta de ello o simplemente, a quienes debería importarle, que es a los políticos, les importa un bledo lo que la gente piensa de cada uno de ellos y sus actitudes, y es más fácil decir que todo esto solo lo ven algunos, o solo le interesa a unos pocos.
Sin ir muy lejos para traer a la mente hechos que sostienen esta columna, nos quedamos en este año para recordar desde la actitud política del Gobierno Nacional y sus miembros, de los Aníbal Fernández, los Guillermo Moreno, los Jaime, Cristóbal López, y la lista se hace interminable, y recordar o sumar a quienes se protegen con la impunidad que otorga el Gobierno si se actúa en su nombre o en defensa de sus intereses. Y si es en contra del periodismo, más aún.
No podemos obviar lo que hemos visto y ha sucedido en las Cámaras de Diputados o Senadores, donde se espiaban y se espían por detrás de las cortinas del recinto a ver si "los otros" logran o no el quórum para bajar o no a sus bancas, no sesionando durante mas de cuatro semanas seguidas logrando que el pueblo se enoje y mucho con todos ellos.
Campana tuvo el jueves 13 una situación que nada tiene que envidiarles a los diputados y senadores nacionales que nos representan.
Varios de nuestros concejales han logrado ponerse a la altura de lo papelonesco de la Cámara de Diputados y Senadores, sin demasiado esfuerzo, tanto que se ha leído y escuchado decir al presidente del Concejo Deliberante, que muchos concejales no conocen el Reglamento Interno y la Ley Orgánica Municipal, y consultado al respecto, dijo clara y seriamente, que se refería a propios y extraños. Declaración importante si las hay.
El presidente del HCD Carlos Cazador, se dio cuenta durante el desarrollo de la sesión, de muchos errores, no solo políticos sino también de fondo o de redacción en los proyectos, y hasta pidió al presidente de su propio bloque que permita el regreso a Comisión de un expediente que se había percatado debía ser modificado.
A ello podemos sumar cosas como proyectos de ordenanza que debían ser comunicaciones; o un proyecto que hace referencia a una ley provincial derogada; un pedido de informes que en lugar de pedir informes cita a un Secretario a dar explicaciones "ante las cámaras del recinto" como dijo una concejal de la oposición, y no ante los concejales y para la gente; el pedido de la palabra de varios concejales que se quedaron con las ganas; una moción de orden que no tuvo registro por parte de la presidencia; ironías que iban y venían; y esa cuestión de piel que se percibía desde principios de 2009 y que estalló en la noche del jueves 13, logrando que una sesión del Concejo Deliberante se transforme en un Reality gracias a la cantidad de cámaras y medios que transmiten o graban la misma (bienvenido para la comunidad), que (como dijo un amigo), envalentona y llevan a los ediles a querer mas protagonismo, o al menos varios de ellos, y que solo para ser enfocados dicen cualquier cosa sin pensar en las consecuencias personales, para el bloque, y mucho menos aún para el Cuerpo de Concejales en general, que integran.
Bueno fue escuchar al presidente del HCD reconocer algunos errores y situaciones que deben ser evitadas, que sirve para que a futuro muchos de los hechos vividos no se repitan.
Cabe decir que algunos concejales no ayudaron demasiado para que la sesión se mantenga en los carriles lógicos de una sesión de un Cuerpo Legislativo Colegiado como es el HCD. Y destaco el reconocimiento del Presidente del Cuerpo al decir que las cámaras no ayudan, al menos por ahora, a un desarrollo normal de las sesiones.
No fue una noche feliz. Fue un jueves para olvidar y comenzar a reflexionar por parte de muchos concejales; comenzar a leer Reglamento Interno y Ley Orgánica; rever la innecesaria idea de que los expedientes tengan despacho de comisión a la tercer sesión; a leer los proyectos y consultar sin vergüenza a los ediles mas antiguos para que "ayuden"; a investigar antes de redactar un proyecto; a saber si se trata de una ordenanza, un pedido de informes, una comunicación o resolución; a dejar de lado las broncas personales, las cuestiones de piel y las rencillas que, ha quedado demostrado, no sirven a los ediles, no sirven a la política, no sirven al Concejo Deliberante, y mucho menos le sirve a la gente, que espera de sus representantes una actitud madura, coherente, de orden, de humildad sobre todo, en beneficio de Campana y no de ellos mismos porque una cámara de televisión lo está enfocando… y sepan que la política ya bastante golpeada y desprestigiada está, y necesita que la ayuden para ser creíble, no para que siga hundiéndose en la incredulidad de cada ciudadano.



