El potrero, esa gran extención de tierra convertida en cancha de futbol, era mas que eso.
Si nos quedamos con esa definición, realmente desperdiciamos un momento de nuestras vidas realmente valorable y significativa.
Juntarse en la canchita del barrio, siginificaba hacer amigos con toda la extención que esa palabra siginifica. Creo que nadie que haya jugado en un potrero se va a olvidar de los nombres del resto de los chicos con los que jugaba diariamente.
Hoy existen las Escuelas de Futbol, que en muchos casos vienen a reemplazar al potrero, que ya casi ni quedan. La edificacion y el avance de la poblacion pisaron el potrero y se lavantaron para ocultarlo.
El potrero o la canchita del barrio, daba la oportunidad de demostrar la capacidad de copia, de imitación, de imaginación y de creación, entre sus líneas se juntaba la amistad y el odio, la frustración y el éxito, la alegría y la desazon, todo junto en una licuadora que duraba hasta la puesta del sol
Mi canchita estaba en la manzana que forman las calles Salmini, Urquiza, Castilla y Castelli, alli todavia deben resonar, los gritos de gol, los que fueron y los que no fueron, las peleas, las discusiones, las patadas, los divertidisimos partidos aunque haya barro, la pelota esa amiga a veces traidora que se pianta al patio del vecino y que una vez la devolvio pinchada.
El potrero era un amigo más, al que se valoraba y se cuidaba, no era necesario cortarle el pasto, ya ni crecía de tanto jugar, no era necesario marcar las líneas de cal, estaban en la imaginación de cada uno, no era necesario un árbitro por eso las discusiones y no era necesario un instructor, nosotros eramos maestros y alumnos a la vez y el potrero el mejor salón.
Hoy los pocos potreros existen en los barrios periféricos, donde se afinca la clase media o media -baja. Ante la falta de potreros o de canchitas, los padres envían a sus hijos a las escuelas de futbol, me parece bien, pero en la medida que el aprendizaje no sea solamente eso. Pero si antes le preguntaban a mi mamá donde estaba yo, seguro respondería -"…Fue a jugar a la pelota…"
Si le preguntamos a un padre hoy, seguro la respuesta será - "…Va a futbol…" …con la diferencia enorme que eso significa.
HASTA LA PROXIMA
NESTOR OSCAR BUERI
Observador y Coordinado Profesional de Grupos
Psicologo Social



