Actualmente se habla mucho de si se deben consumir o no grasas y cuáles se deben comer. Todos los días nuestro cuerpo necesita que aportemos a través de nuestra alimentación grasas. Las mismas deben ser el 15 % del total de calorías que consumimos ya que cumplen funciones que otros nutrientes no las tienen como:
• Principal reserva energética
• Protegen los órganos vitales y protegen al organismo del frío
• Transportan las vitaminas liposolubles: vitamina A, D, K y E y favorecen su absorción
• Aportan ácidos grasos esenciales que no se obtienen de otros alimentos. Pero, no se debe comer cualquier grasa sino que hay que seleccionarlas para que las mismas no perjudiquen nuestra salud, y a su vez prevengan enfermedades cardiovasculares. Los diferentes tipos de grasas que existen en los alimentos son:
Grasas saturadas: son las que debemos consumir en menor proporción o evitarlas, se encuentran en los alimentos de origen animal como: manteca, grasa de cerdo, piel de pollo, crema de leche, lácteos enteros, salchichas, hamburguesas comerciales.
Grasas monoínsaturadas. Se encuentran en: aceite de oliva, aceite de cañóla, frutos secos y sus aceites como: almendras, avellanas, nueces.
Grasas poliinsaturadas: se encuentran en pescados de mar como: salmón, arenque, caballa, trucha, atún, también en frutos secos, germen de trigo, semillas de lino, soja, maíz y sus aceites Por lo tanto, para aportar las grasas adecuadas y tener buena salud se deben consumir en mayor proporción grasas mono y poliinsaturadas y en menor proporción o evitar las saturadas, con esto lograríamos bajar el colesterol total, los triglicéridos y el colesterol LDL (denominado colesterol malo), además de aumentar el colesterol HDL (denominado colesterol bueno) y hacer prevención cardiovascular.
Viviana. H.Tenaglia
Lic. en Nutrición
ColegMP507



