La Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático, finalizada el jueves pasado y por primera vez pareció haber un grito más allá de las reuniones como las realizadas tiempo atrás en Copenhague.
Esta Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático, dejó muchas mas expectativas que otras reuniones porque se esboza una nueva forma de atender los problemas medio ambientales, teniendo claro que le principal problema a resolver es la forma de producción y consumo capitalista.
Algunos de los puntos del documento final, elaborado por las 17 mesas de trabajo, fueron: exigir en la Cumbre que se realizará pronto en México, la imposición de que el calentamiento global solamente suba entre 1 y 1,5 grados centígrados, además de organizar un fondo mundial por el cambio climático y la creación de un nuevo sistema de producción, que no sea depredador de la naturaleza.
Rechazar la compensación del mercado de carbono, además de exigir la transferencia de tecnologías limpias y el mantenimiento de los bosques como un pago por la deuda climática, además de la reducción de la emisión de gases contaminantes en un 50%, y la creación del Tribunal de Justicia Climática para castigar a las personas y corporaciones que contaminen el medio ambiente.
También se exigió a los países desarrollados asuman su deuda climática otorgando el 6% de su presupuesto a acciones destinadas a proteger la naturaleza.
Por todo esto, la Cumbre sobre el cambio climático que se realizará en México, donde estas conclusiones que antes mencionábamos serán llevadas como estandarte de un mundo mejor ante los grandes lideres del mundo, será muy importante porque una región como Latinoamérica presentará sus ideas al respecto del medio ambiente, sin ser parte del gran grupo de países poderosos.
Habitualmente en nuestras columnas hablamos del grado de compromiso que cada uno de nosotros debe tener a la hora de hablar de la protección del medio ambiente. Sin dudas la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático, es un puntapié importantísimo que debemos acompañar, desde las bases, desde la visión del ciudadano común, del pueblo de un país latinoamericano.
No hacerlo significaría ser cómplice de un sistema siniestro que crea soluciones como espejismos pero que de ninguna manera resolverá el problema.
Comentarios compromisojoven08@gmail.com



