Buenos Aires, (NA)- El presidente Néstor Kirchner dio anoche una fuerte señal del gobierno a los industriales, ya que casi todo el gabinete asistió al acto del Día de la Industria organizado por la UIA, durante el cual el jefe de Estado reclamó la instauración en el país de un «capitalismo serio, que asuma riesgos». «Les puedo asegurar que vamos a poner todos nuestro esfuerzo para construir una Argentina que tenga su industria nacional y donde los industriales nacionales vuelvan a recuperar el rol perdido», prometió Kirchner, quien al ingresar al edificio de la UIA se abrazó con el vicepresidente Daniel Scioli, que lo aguardaba en la puerta.
El jefe de Estado pidió terminar con quienes creen que «tener un plan económico es hacer quebrar a los industriales argentinos y dejar a la gente sin trabajo», lo que arrancó un fuerte aplauso de unos 300 empresarios y funcionarios presentes en el salón de actos ubicado en la Planta Baja de la sede fabril de avenida de Mayo.
En una noche de gestos, Kirchner y Scioli se estrecharon en un abrazo y se saludaron con una amplia sonrisa, en lo que apareció un intento por borrar los desencuentros ocurridos semanas atrás que los había mantenido alejados.
Minutos antes del arribo del Presidente, Scioli había dicho a algunos periodistas que su único proyecto era «apoyar a Kirchner desde el Senado para que su gestión sea exitosa», al negar de plano haber intentado construir un espacio de poder propio.
También el ministro de Economía, Roberto Lavagna, hizo breves declaraciones para asegurar que «el país está mejor y los únicos que no lo ven son los que quieren volver a imponer modelos que nos llevaron a esta delicada situación actual».
Los industriales agradecieron semejante presencia del gobierno, ya que el titular de la UIA, Alberto Alvarez Gaiani, reafirmó «el apoyo» al gobierno, por considerar que «equivale a contribuir decisivamente al crecimiento, desarrollo y prosperidad de nuestro país».
En tanto, Kirchner dijo que la presencia del gabinete en el acto «no es casual, sino de compromiso» con la dirigencia fabril, y dijo creer «en el capitalismo nacional y en un país con estrategia, porque la posibilidad de hacer una Argentina sin exclusión social está en manos del esfuerzo que hacen los empresarios nacionales, este gobierno los va a estar acompañando». «Queremos un capitalismo en serio, que asuma riesgos, donde se combata el monopolio y la concentración para no ahogar a los consumidores», dijo Kirchner.
El presidente agregó: «Los acreedores deben entender que nuestro crecimiento es para ellos la única alternativa de cobrar», y pidió «romper los viejos moldes» construidos en los ’90.
Salvo en los pasajes puntualmente dirigidos a la industria, el jefe de Estado brindó un discurso muy similar al que había pronunciado media hora antes en un acto organizado en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde castigó con dureza a quienes sostienen que la Argentina no tiene plan económico, a quienes responsabilizó por la crisis que llevó al país al default.
El gobierno dio una fuerte señal a la UIA en este acto: estuvieron, además de Kirchner, Scioli y Lavagna, los ministros Julio De Vido (Planificación Federal), Carlos Tomada (Trabajo), y Ginés González García (Salud), el secretario de Industria, Alberto Dumont, el subsecretario Pyme, Federico Poli; y el titular de la AFIP, Alberto Abad, entre otros, además del jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
Por el lado empresario, se pudo ver juntos a industriales y banqueros, ya que estuvieron el titular de la Asociación de Bancos (ABA), Mario Vicens; el director ejecutivo de la Asociación de Bancos de Capital Argentino (ADEBA), Norberto Peruzzotti; y también al titular del Banco Ciudad, Roberto Feletti.
Además, dieron el presente el presidente de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Luis Pagani (Arcor), y dirigentes sindicales como Rodolfo Daer, Hugo Moyano, Carlos West Ocampo Armando Cavalieri, entre otros.



