Buenos Aires, (NA)- El Gobierno volvió a rechazar ayer que en el país existan "causas estructurales" que provoquen inflación, pero a su vez pareció admitirla en forma implícita, al responsabilizar a empresarios por el alza de precios.
El ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró que en la Argentina "no existen causas estructurales" para que haya inflación, y sin decirlo explícitamente culpó a los empresarios por los aumentos.
Así, el Gobierno parece enfrentarse a una de sus batallas más cruciales desde que el kirchnerismo llegó al poder, y dispuesto a cargar las culpas sobre los formadores de precios por la inflación.
Según el funcionario, las subas de precios se están dando por culpa de quienes "buscan sacar provecho" de un mayor consumo en el mercado interno.
En paralelo, el líder de la CGT, Hugo Moyano, salió a respaldar el Gobierno desligándolo de la problemática del avance de los precios y también le apuntó a los empresarios.
Tanto Boudou, como Moyano y todo el oficialismo parlamentario sostienen que los empresarios están intentando recuperar con velocidad las pérdidas sufridas en 2009 por el impacto de la crisis financiera mundial.



