"Antonio Urzi, el mayor contactado de la historia"
El domingo 28 de marzo a las 16 hs. Se realizará una charla audiovisual en la asociación "del cielo a la tierra" de la calle San Juan 173 del barrio Lubo, a media cuadra de la escuela 20. La entrada opcional es un alimento no perecedero (leche, cacao, galletitas).
En esta oportunidad proyectaremos la vida y la maravillosa e incesante experiencia que el joven contactado italiano Antonio Urzi está teniendo con seres de otra dimensión, que están visitando la tierra. En la misma podremos ver algunas de las más fantásticas astronaves que jamás se hayan visto. ¡Antonio posee una filmoteca de más de cuatro mil filmaciones realizadas por él mismo! Las mismas han sido estudiadas y avaladas en todo el mundo por expertos en análisis de imágenes. Recientemente ha recibido el premio de mejor filmación del mundo en el congreso que se llevó a cabo en Nevada, Estados Unidos.
La actividad de filmación para este joven es incesante ya que semana a semana logra captar con su cámara, una tras otra astronave extraterrestre con asombrosa nitidez, podemos ver en la misma, distintas tipologías de naves: esferas de luz, geométricas variables, metálicas, etc.
En los últimos días asistió junto al estigmatizado Giorgio Bongiovanni al Congreso Mundial Ovni que se desarrolló en la ciudad de México, al que acudieron miles de personas, en el mismo junto a cientos de testigos pudo filmar una veintena de naves.
El tema ovni es real, por lo tanto la existencia de vida en otros planetas también lo es. Estos seres se presentan como los ángeles que acompañaron a los profetas, los dioses civilizadores de las pueblos precolombinos, sus naves son las columnas de fuego que se describen en el antiguo testamento, los carros de fuego que arrebataron al profeta Elías, el artefacto que describe Ezequiel, los carros que circundan los cielos para los hindúes, árabes, la estrella de Belén, etc, etc, etc.
Son los mismos que se han presentado ante los gobiernos más poderosos, e incluso ante la cúspide del vaticano, para demostrarles su existencia y para pedirles que se lo comuniquen a la humanidad y exigirles que terminen con el gran daño que están causando a la misma y al planeta tierra, a través del hambre, la guerra, todo tipo de violencia y engaño, la corrupción, la contaminación, que sólo provocará su autodestrucción.
Pero como todo lo expuesto anteriormente se ha tapado, ocultado y ridiculizado, las potencias celestes se ven obligadas a presentarse ante los simples, los humildes, los que no responden a ningún poder político y/o económico, a los que no temen decir la verdad: a los niños de La Salette, a los pastorcitos de Fátima, a las niñas de Garabandal, a Eugenio Siragusa, a Giorgio Bongiovanni, a Antonio Urzi, etc.
Recordemos que el tercer secreto de Fátima dado por la Virgen María a tres niños en 1917, el cual el Vaticano oculta hasta el día de hoy contiene unas líneas que la monja Lucía Dos Santos escribió a mano donde dice que "seres provenientes de lejanos confines del universo vendrán a la Tierra en nombre de Dios"
Estos seres son los ángeles que acompañarán a Jesús en su próxima e inminente venida y que conforman el cuerpo crístico junto a las apariciones y lagrimaciones marianas, los mensajes que reciben videntes de todo el mundo, anunciando la segunda venida, los dibujos en los campos de trigo de Inglaterra, los estigmas de Giorgio Bongiovanni, etc, y que invitan a las almas al arrepentimiento, a luchar a favor de la vida a través de una causa justa… a volver a Dios.
Es tiempo de definiciones, de absolutas definiciones. No es suficiente con creer, es momento de actuar, y la acción implica entregarse en cuerpo y alma a una causa justa, a ayudar al prójimo, a los niños, a los débiles, a los que sufren, a gritar y a combatir las injusticias, etc. "por sus frutos los reconoceréis" ¿recuerdan?
No pongamos excusas, las señales en los cielos y en la tierra son muchas, y todas coinciden en que este es el tiempo de la gran manifestación de Jesús sobre el planeta, quien no vendrá con la cruz, sino con la espada a juzgar a todo ser sobre la tierra y no habrá ningún argumento que valga, se juzgará al niño y al anciano, al sano y al enfermo, lo que se hizo, lo que no se hizo, lo que se ha dejado de hacer.



