"La demora en la tramitación de las causas en la que incurriera el magistrado, y el manejo de los tiempos, fue posible por la existencia de un contexto que se lo permitió", aseguraron dos de los integrantes del jurado. "La actividad de control ejercida nos parece lenta, laxa, insuficiente, incompleta e inoportuna", denunciaron.
Los miembros del Jurado, doctores Marina Raquel Riofrío y Juan Manuel Irrazábal, ampliando sus fundamentos en relación con el cargo 5 de la imputación al juez local, sobre "Graves demoras e irregularidades", realizaron una importante consideración sobre la gravedad en que se encuentra el estado general de la Justicia Federal local y las posibilidades que esto brinda para que se den casos de funcionarios corruptos.
"Sin perjuicio de la responsabilidad individual que le cabe al magistrado enjuiciado, no podemos soslayar las dificultades del Juzgado Federal de Primera Instancia de Campana desde su creación dada la amplitud de su competencia territorial sumada a la universalidad en su materia. Por la ubicación del juzgado, en su jurisdicción queda comprendida una aduana de puertos con uno de los mayores tráficos fluviales del país abarcativa de la Hidrovía Paraguay-Paraná y una de las autopistas de mayor tráfico nacional, originarias de múltiples actos delictivos. No parece que el cúmulo de causas, que de tamaña concentración se derivarían a un solo juzgado haya sido suficientemente considerado al momento de la sanción de la ley de creación del mismo. No se ha evaluado ante semejante jurisdicción y competencia que el juzgado en cuestión debía ser dotado de mayores recursos materiales y humanos y contar además con un sistema de control más eficaz", aseguraron.
"Estructuras deficientes, herramientas de labor inexistentes e insuficientes y poco personal. Estos no parecen ser los medios más convenientes para el desarrollo de la actividad jurisdiccional encomendada. Sumándose a este panorama las escasas y obsoletas herramientas informáticas con las que cuentan para el desarrollo de la función jurisdiccional".
"Con respecto al Juzgado Federal de Campana, los testigos citados en este juicio, coincidieron en destacar la precariedad de medios con que se contaba para llevar adelante la alta misión de administrar justicia. La misma se torna de difícil cumplimiento para quien este a cargo del juzgado si no se dota al mismo de una adecuada infraestructura", continuaron.
"La demora en la tramitación de las causas en la que incurriera el magistrado, y el manejo de los tiempos, fue posible por la existencia de un contexto que se lo permitió. Al ingreso permanente de causas se sumó un inadecuado sistema de control, en cuyo marco, en lugar de adoptarse medidas efectivas para lograr el buen funcionamiento de dicho Juzgado, sólo se suspendieron los plazos procesales. Esto no fue aprovechado por el magistrado enjuiciado para ponerse al día con las causas y subsanar las irregularidades existentes.
La presente consideración solo intenta hacer especial hincapié en una problemática general que enlaza a todo el sistema y alcanza en el caso en examen, ribetes exorbitantes para llegar a la presente instancia.
Ha llamado la atención la falta de control del sistema "in totum" sobre la actividad jurisdiccional del Juzgado en general y del magistrado en particular.
"Y es aquí donde la actividad de control ejercida nos parece lenta, laxa, insuficiente, incompleta e inoportuna. Un mínimo ejercicio intelectual nos lleva a deducir que muchos hechos no deberían haber llegado a nosotros, al menos como se sucedieron. Los órganos competentes debieron actuar antes, actuar mejor, hacerlo en forma más contundente, oportuna y eficaz, por lo que no cabe duda alguna que existe una responsabilidad más amplia que excede la actividad reprochable del magistrado actuante la que por cierto, tampoco se puede soslayar".
"Resulta oportuno hacer mención, aunque sólo compartimos lo que a continuación se citará, a uno de los mensajes transmitidos por la acusación al momento de alegar. El mismo esta dirigido a los jueces federales con competencia múltiple, al respecto el Dr. Sanz dijo: "y lo puedo decir con libertad porque no pertenezco al Poder Judicial, aunque sé que el doctor Cabral comparte plenamente lo que voy a decir. Al Poder Judicial, no a todos, quizás no a todos, pero sí a una parte del Poder Judicial que me parece que aunque no esté sentada en la misma silla del doctor Faggionatto Márquez, en teoría está sentada en la misma silla del doctor Faggionatto Márquez, que es a la justicia unipersonal, sobre todo en el interior del país. Los jueces federales de múltiples competencias, que terminan siendo o porque el sistema lo permite- y esto habrá que reflexionar si no habrá que cambiar el sistema- o por defecto de personalidad, o porque las situaciones lo colocan en ese marco, terminan siendo señores absolutos de su jurisdicción...".
"El sistema no se mejora entonces solo con la destitución de un juez, debería haber un planteo y análisis de las circunstancias témporoespaciales en las que el Juzgado Federal de Campana se encontraba para llegar a esta situación de extrema anomalía. Un contexto de estas características lamentablemente favorece el accionar del mal juez y dificulta la tarea del juez probo y dedicado al buen cumplimiento de su función", concluyeron.
Los integrantes del Jurado hicieron un llamado de atención a la situación de la justicia Federal local.



