BAGDAD, (AFP-NA)- Al menos 82 personas, entre ellas el ayatolá Mohammad Baqer al Hakim, importante líder chiíta, murieron en un atentado ayer en el día más sangriento desde el fin oficial de las hostilidades en Irak.
Hakim, uno de los principales responsables chiítas que lideraba la Asamblea de la Revolución Islámica en Irak (ARII) y había pasado 23 años exiliado en Irán antes de regresar a Irak en mayo pasado, era partidario de la cooperación pacífica con las fuerzas británico-estadounidenses en Irak. «Hakim murió el viernes por la tarde en la explosión de un coche bomba tras la oración» en Nayaf, ciudad santa del chiísmo situada a 175 km al sur de Bagdad, aseguró a la AFP Adel Abdel Madhi, un responsable de la Asamblea.



