Nuevamente estamos con ustedes, para compartir en lo que resta de este verano 2010 las resonancias que se fueron produciendo a partir de las clases del Curso de Introducción al Psicoanálisis dictado a lo largo del 2009. Este Curso continuará durante el presente año, es abierto y gratuito, y hacemos de esta vía una forma de invitación a los que están interesados en este discurso. En este caso quien habla es Karen Filippi, comentando una clase de Ruben Chesini. Transcribimos la primera parte:
Karen Filippi: - Quise hoy estar acá porque he visto de los miembros de Trazos mucha dedicación y esfuerzo. Nos ofrecen la oportunidad a nosotros como participantes, cada quince días, de adquirir nuevos conocimientos en éstas clases gratuitas. Creo que tomar la palabra en la caja de resonancia es una manera de devolverles lo que nos dan. Y me animé también, porque aprendí en el Curso, que resulta ser que hablé durante largo tiempo de mi vida pensando que sabía de lo que comunicaba, y descubrí a través del discurso del psicoanálisis, que por allí comunico sin saber lo que digo, entonces pensé… ¿por qué no?
Lo que tomé y lo que quiero comentar, es acerca de un paralelismo y de dos cuestiones que me hicieron "click". Por un lado, fue la contraposición del discurso común (no lo tomo como discurso universitario, sino como un discurso cotidiano, del día a día) y lo que he aprendido en estas clases, sobre lo que sería el discurso psicoanalítico.
Más allá de la clase pasada sobre introducción al tema del sueño, me pareció interesante hacer un "lineamiento" con el lenguaje. La idea sería desarrollar un poco y traer a la memoria, desde el discurso común, aspectos que hacen al lenguaje, luego al sueño y después hacer una comparativa entre estos dos temas, de lo que consideré como importante respecto del discurso del psicoanálisis.
Estos dos ejes me parecieron significativos porque descubrí, quizás a partir de mi formación y experiencia, que el lenguaje tiene como una "continuidad" como forma de expresión en el sueño, y que el sueño sería entonces parte constitutiva del lenguaje. Previamente a las clases, lo que era componente para mí del lenguaje, tenía que ver con los actos, con lo que uno decía, con los sentimientos, con lo que uno demostraba, pero siempre en la vigilia ¿no?. Como que el sueño no era parte del lenguaje expresivo… ¿no sé si esto lo comparta alguien más?. Pero tanto el lenguaje, como el sueño, los podemos interpretar, como seres humanos, desde la palabra, de lo que no queremos decir, o no decimos porque no sabemos.
Desde el discurso común y tomando lo que aprendí en los cursos de Trazos sobre la teoría de Saussure, hablamos de lenguaje -que para decirlo en términos correctos- hablamos de lengua-, que todos compartimos como identidad de pensamiento social. Hoy estamos acá y nos comunicamos, porque utilizamos códigos comunes. En realidad estos códigos, para nosotros, remiten más a un significado de lo que decimos a partir del habla, que tiene que ver con las definiciones que encontramos en el diccionario. Quizás en ese habla, yo puedo emitir una palabra que el otro interpreta con ciertas particularidades. En el discurso cotidiano, hablamos desde la conciencia, todos sabemos de lo que hablamos y podemos tal vez interpretar cuestiones distintas o no (a partir de nuestra historia o nuestra subjetividad) pero sin tener en cuenta lo que es la formación del inconsciente.
Me pareció buenísimo poder identificar a partir de los conocimientos que se dieron aquí, por ejemplo, que el significado remite más a un concepto de diccionario, como lo puede ser "casa" con la interpretación -que es un lugar donde vive una familia y reúne a sus integrantes-. Y que es muy distinto a lo que es un significante, entendido como imágenes acústicas que tenemos "grabadas" en la mente y que posiblemente aprendimos desde chicos, desde nuestra historia.
Entonces me pareció, que la comunicación desde el discurso que utilizamos en el día a día se encuentra más en la dimensión del "yo", entendida como ese espacio en donde nosotros -y recalco esto porque para mí fue como un "click"- conocemos de lo que hablamos y somos conscientes de lo que decimos. También en este sentido, la comunicación se da en un contexto de identidad de pensamiento social, que nos permite a todos como partes integrantes de determinada sociedad, incorporar el tema de un registro imaginario que compartimos en algún punto, y una lengua, que es la que nos posibilita transmitir ideas.
En relación al sueño, desde el discurso común, hasta el momento lo que yo tenía aprendido como concepto, es que es un momento que se tiene para descansar, guardar reposo, distenderse, con poca escucha de lo que pasa afuera, con disminución de las respuestas a los estímulos externos. Este estado permite a veces recuperar de la memoria contenidos que se tienen guardados y por allí sirven para reelaborar alguna cuestión.
(Continuará)



