WASHINGTON, (AFP-NA)- El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la quinta y última revisión del acuerdo contingente de siete meses vigente con Argentina, y autorizó un desembolso final de 310 millones de dólares, anunció el jueves el instituto.
El director-gerente del FMI, Horst Koehler, declaró al mismo tiempo que el FMI «continúa trabajando estrechamente con las autoridades argentinas, para construir un fuerte programa económico de mediano plazo que ayude a sostener el crecimiento y reducir la pobreza, permitiendo que Argentina restablezca sustentabilidad fiscal».
El desembolso de 310 millones de dólares requirió una dispensa («waiver») especial, debido a que se descubrió que Argentina había suministrado información incorrecta al FMI en junio pasado, indicando que sólo quedaban en vigor tres de los programas de exención de impuestos (planes de competividad) que se había comprometido a eliminar, cuando en realidad quedaban ocho, precisó el Fondo en un comunicado.
Los gobiernos están obligados a suministrar información correcta al FMI, y normalmente un error de esta naturaleza implica sanciones e impide aprobar nuevos desembolsos.
El directorio concedió la dispensa, sin embargo, reconociendo que las autoridades argentinas «renovaron su compromiso con la eliminación de todos los planes de competitividad, y han sometido leyes al Congreso para terminar aquellos que debieron ser eliminados por un decreto anterior», dijo Koehler.
El desembolso aprobado este jueves es el último tramo de un crédito de 3.000 Millones de dólares aprobado en enero, que en realidad ha sido utilizado únicamente para «pagar» al FMI los vencimientos de Argentina en ese período.
Las negociaciones en marcha, sobre un programa a tres años, servirían esencialmente para el mismo propósito, además de ayudar a restablecer la confianza en Argentina mediante un programa económico supervisado por el FMI.
Las dos partes han dicho que esperan llegar a un acuerdo antes del 9 de septiembre, fecha en que Buenos Aires debería pagar al FMI un vencimiento de más de 3.000 Millones de dólares, o caer en moratoria (default) con el instituto.
Koehler dijo que Argentina «ha continuado haciendo bienvenidos progresos» en el marco del acuerdo transicional, y subrayó que las metas fiscales de junio «se cumplieron con amplio margen», mientras Buenos Aires «continúa haciendo esfuerzos hacia la normalización de relaciones con sus acreedores».
Anotó que el directorio acogió con particular beneplácito las recientes reuniones de autoridades argentinas con grupos de acreedores.
Los directores consideraron «altamente lamentable» que Argentina hubiera suministrado información errónea en junio pasado, pero «observaron que las autoridades habían renovado su compromiso con la eliminación de todos los planes de competitividad, y sometieron leyes para terminar aquellos que debieron haber sido abolidos por un decreto anterior», dijo Koehler.
En consecuencia concedieron dispensas por el uso del desembolso que no debió haber sido aprobado en junio, y por el incumplimiento de la obligación de suministrar información correcta, como lo estipulan los artículos del FMI, señaló Koehler.



