InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
viernes, 03/jul/2026 - 00:04
 
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 21/feb/2010 de La Auténtica Defensa.

En el Colegio Padre Aníbal Di Francia:
El Dr. Sergio Baigorri disertó sobre "el rol del docente católico"




En nuestra edición del jueves informamos de las jornadas de Capacitación Docenter que se ofrecieron en el Colegio Padre Aníbal Di Francia donde disertó el Dr. Sergio Baigorri, comprometiendonos a publicar un resumen de su exposición

Baigorri habló sobre "El rol del docente Católico".

a) Una Primera Afirmación: La persona que es educada, es decir que es objeto de un método educativo, tendría que, como resultado, volverse capaz de afrontar la vida. Pero toda la vida, es decir toda la realidad (tanto lo que conoce como lo imprevisto). Por eso decimos que la Educación es la introducción en la totalidad de la realidad. Esto no quiere decir que "totalidad" sea igual a enseñar una sumatoria de datos, porque evidentemente esto es imposible. Introducir a la totalidad de la realidad quiere decir enseñar a afrontar cada realidad particular conociendo su significado.

b) Una Segunda Afirmación: La Educación es la propuesta de un sentido (o significado) de las cosas que formula el educador a la libertad del que uno tiene enfrente. No es posible la educación si en la tarea educativa no se comunica el sentido de la vida, el significado de la totalidad de la realidad. Por ello decimos que para poder educar efectivamente es necesario estar ciertos sobre el sentido de la realidad. Y esta certeza evidentemente no es producto de un esfuerzo intelectual, ni se encuentra reservada a una comprensión de carácter abstracto o filosófico. La certeza sobre el sentido de la vida es fruto de una experiencia (es algo que sucede, que acontece), de una convicción con la que uno convive, es una certeza como la que cualquiera de nosotros tiene cuando piensa en el amor que nos tiene nuestra madre o nuestro padre, o en el amor hacia nuestros hijos. Entonces, como es evidente que la vida no empieza conmigo, está claro que esta certeza sobre el sentido de la vida que constituye la hipótesis explicativa de la realidad desde la cual se educa, me viene dada. La recibo de aquellos que me preceden, me es transmitida (no como concepto intelectual, sino como fruto de la relación entre personas). Es la Tradición, el patrimonio que nos fue dado y que somos llamados a transmitir. Por tanto, para educar es necesario tener conciencia del sentido de la realidad y para tener conciencia del sentido de la realidad es necesario respetar la tradición, lo que uno ha recibido.

c) Una Tercera Afirmación: El problema de la educación es el problema del educador, depende de que exista un educador. Porque quien educa no es solo alguien que enseña el contenido de una determinada asignatura (así sea catequesis). Esto es una mera instrucción escolar. El educador es alguien que se pone a sí mismo, con toda su propia experiencia humana, frente a quien está siendo educado. Si esto no fuera así, no sería posible para un padre no instruído educar a sus hijos y sin embargo es evidente que la tarea educativa, concebida como introducción a la totalidad de la realidad a partir de la comunicación de un determinado sentido de las cosas no depende del mayor o menor grado de instrucción, sino de la certeza que la humanidad del adulto tiene sobre el sentido de la vida y la necesidad de transmitirlo a quien está bajo su cuidado. Hasta tal punto es indispensable afirmar esto que es necesario decir que la posibilidad de educación no depende ni siquiera de los recursos materiales con los que se cuenta.

d) Una Cuarta Afirmación: En el nudo, en el medio de la posibilidad de educar está intrínseco el reconocimiento de que la educación es el vínculo entre dos libertades, la del educador y la del educado. Por eso la tarea del educador es favorecer, estimular, alentar, suscitar la respuesta libre del educado. Pero indefectiblemente la propuesta del educador se detiene frente al misterio de la libertad del otro. Este es el Riesgo de la Educación. Pero es un riesgo que es inevitable asumir: Que yo como educador confío todo lo que estimo como verdadero en mi vida a mis hijos (y a mis alumnos), y ellos pueden tomar un camino distinto. Es decir que el educador en definitiva, depende de la libertad de quien está siendo educado y no puede (bajo ningún aspecto) sustituir su libertad. Por tanto, a los chicos se les educa proponiéndoseles algo que les atrae, comunicando una experiencia humana que arrastre positivamente todo su interés, algo que persuada y mueva su libertad, que movilice su energía. Pero que la movilice en sentido crítico, es decir haciendo emerger lo positivo a partir de la verificación de lo que se le propone con las exigencias que su corazón tiene, con aquello que su corazón desea, con su deseo de plenitud y felicidad.

e) Una Quinta Afirmación: El horizonte último de cualquier tarea educativa es la apertura humana al Misterio de Dios. La tarea del educador, si es fiel a la exigencia de su propio corazón y del corazón de quien es educado, necesariamente apunta a la posibilidad de que se reconozca a Dios y a Su presencia entre nosotros -Cristo- como el significado de toda la realidad. Renunciar a esta posibilidad es limitar injustificadamente la relación educativa, en perjuicio del propio educador y de quien es educado. Solo un vínculo entre dos libertades que tenga este horizonte constituye una verdadera propuesta educativa, que contiene dentro de ella el riesgo de la propia libertad.


 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-