En el marco del ciclo de video-debate iniciado hace un mes aproximadamente en el barrio San Felipe, la juventud peronista continúa proyectando el documental de Leonardo Favio denominado Perón, Sinfonía del sentimiento. El día martes fue el turno del barrio San Cayetano, donde una importante concurrencia de vecinos de éste y otros barrios disfrutaron del mate y algunas anécdotas como previa del documental, para cerrar la jornada con un dinámico y apasionado debate motivado por inquietudes histórico-políticas.
El evento contó con la valiosa presencia del compañero, el licenciado Oscar Trujillo, quién además de compartir el mate participó activamente de la charla enriqueciendo el debate suscitado.
Con las imágenes del bombardeo a la plaza de mayo en junio de 1955 aún rebotando en los ojos, surge la idea de compartir algunas reflexiones sobre la caída del peronismo en septiembre de ese mismo año, pero también sobre la vigencia de los conceptos e ideas de la doctrina básica justicialista que hicieron del peronismo la única revolución social en la Argentina. Esa vigencia nos invita a pensar en perspectiva comparada aquéllos tiempos con los que hoy recorremos, como una forma de aprender del pasado para construir el presente y caminar hacia el futuro.
El pueblo argentino fue testigo de la participación directa y activa de algunas potencias extranjeras en la caída del gobierno peronista en 1955. (Es interesante recordar que los EE. UU alentaban el conflicto interno en la Argentina y conspiraban contra Perón desde muchos años antes del golpe, y tanto a través de políticos influyentes como de la CIA. Por otro lado, Gran Bretaña fue el país que abasteció a los buques de la Marina argentina desde los cuáles se dirigieron los bombardeos que terminaron con el gobierno peronista, luego de la negativa de Perón de armar a sus propias tropas leales para pelear).
No obstante el protagonismo de la mano foránea en el golpe, una mano que es fría y no contempla necesidades de la gente, todo (o casi todo) el arco político interno en nuestro país se hizo eco de la traición y participó activamente del flamante pseudo-gobierno. Resulta por lo menos curioso encontrar a la UCR, a la Democracia Progresista y otros, entre los partidos políticos que participaron en la conformación de la Junta Consultiva Nacional, la cual fue creada especialmente para asesorar políticamente a la junta militar. Y la curiosidad se abraza con la sorpresa al ver que entre las medidas consensuadas en la Junta Consultiva y adoptadas por la junta militar se encuentran mezcladas, por ejemplo, la proscripción del peronismo con la instauración de la pena de muerte.
Es una tarea saludable aprender de los errores del pasado. El compromiso político, abonado por un espíritu crítico pero también por la voluntad inquebrantable de recuperar la soberanía política argentina impone el ejercicio primario de distinguir entre las cuestiones de fondo y las cuestiones de forma. No existe el propósito de subestimar las formas políticas, pero sí de resaltar que muchas veces la cosmética convierte a la política en politiquería, quitándole la esencia. Y se entiende aquí por una cuestión de fondo a la política que apunta a mejorar la calidad de vida de la gente. El escenario político actual, tanto a nivel local como nacional, parece tener algo de esto.
Para finalizar, una reflexión desde una profunda actitud constructiva. La democracia no es un fetiche. La democracia es nuestro sistema político más preciado. Y como tal no es de nadie. O mejor dicho es de todos. Los partidos políticos no deben adueñarse de la democracia; deben interactuar en el sistema de partidos responsablemente para consolidarla, que es la tarea más difícil luego de que ha sido alcanzada.
Lic. Germán L. Jendrulek - Juventud Peronista
gjendrulek@hotmail.com



