Uno de los alimentos funcionales que más difusión tiene en el mercado en la actualidad, originalmente fue realizado contemplando la posibilidad de favorecer a organismos con el sistema inmune en franca depleción. (Léase, inmuno suprimidos por trasplantes, portadores de HIV, enfermos de sida, embarazadas con Hiv, y pacientes en tratamiento oncológico entre otras patologías.
La depleción del sistema inmune, se comprueba a través de estudios o análisis (laboratorio de rutina, o de mayor profundidad, previa entrevista de médico Clínico).
La depleción de macro y micro nutrientes (algunos de estos últimos los que tienen que ver con la inmunidad) es tema de una buena escucha de nutricionista en entrevista individual
En consecuencia el sistema inmune en depleción es un estado fisiopatológico que corresponde ser diagnosticado por profesionales del área clínico- nutricional...
Luego de descubierto, hecho un diagnóstico tentativo y confirmado el mismo por distintos métodos, se instala el tratamiento a seguir, tanto clínico como alimentario.
Es en esa instancia donde se utilizaba con una adecuación al ritmo de vida, el estado del aparato digestivo, asesorando del uso adecuado de los grupos de alimentos protectores, la propuesta de ingerir este "alimento" láctico de laboratorio.
Estos productos, que en la argentina los podemos encontrar dentro de la clasificación de alimentos funcionales en este momento (fueron creados hace más de 10 años); son manejados por el impulso de las empresas que los fabrican, guiados por su misión de posicionar el producto en el mercado, asegurando la proyección estadística que realiza el departamento comercial de dicha empresa".
"..el concepto y el alcance de los alimentos funcionales son un motivo actual de controversia científica y de discusiones regulatorias en todo el mundo...
Este debate tiene consecuencias que se proyectan sobre un mercado hoy valorado en
más de 63.000millones de dólares estadounidenses y se estima que se duplicará hacia finales del 2010." Dr. Carmuega, de Actualización en Nutrición separata órgano de difusión de la SAN: Vol. 10 n2
Las indicaciones de uso de estos productos deberían ser individuales, en el contexto de un acuerdo de atención (es decir en el consultorio del profesional en el que se deposita la confianza)
Es muy riesgoso en salud dar indicaciones generales, sobretodo en lo que respecta a la ingesta, asegurando que no daña y que beneficia…. (a quien beneficia?)
Sabemos, quienes estamos en estos temas, que cuando los organismos están funcionando bien, con la alimentación adecuada, cubriendo los requerimientos necesarios, estos productos no benefician en absoluto al organismo, y tomar o comer por comer; porqué "no daña"; favorece de alguna manera a depositar en estos "alimentos" de laboratorio, respuestas mágicas a situaciones que no siempre dependen exclusivamente de la alimentación.
Me parece conveniente aclarar, que los alimentos sí producen acostumbramiento
Especialmente este producto con su carga importante de lactobasillus, compite con nuestra flora (ya que naturalmente un aparato digestivo sano los posee) y no permite el desarrollo de nuestros microorganismos.
Otro tema importante que requiere aclaración, es el desarrollo del sistema inmune en los chicos-
Es cierto que en la niñez el sistema inmune no está maduro, pero madura con la ingesta de los grupos de alimentos protectores a diario, siendo que, si no hay enfermedades infecciosas a repetición, aunque no esté maduro el sistema inmune, no es necesario la implementación de ningún producto de laboratorio, ya que el monitoreo alimentario de padres bien asesorados que cumplen sus roles alimentarios con amorosidad logran, que el sistema inmune se desarrolle normalmente.
Con esto no quiero decir que si fuera realmente necesario pueda instalarse bajo supervisión de profesional y por un tiempo determinado dicho producto...
Hasta la próxima
Licenciada Nora Pin
Nutricionista Clínica
U.B.A.: Univ. Favaloro
MN 2457 MP 166
Miembro titular de la Soc. Argentina de Nutrición.



