Secuestraron armas de grueso calibre, cerca de 20 autos, motos y cuatriciclos, cientos de autopartes y documentación apócrifa. Fue tras una investigación de más de 6 meses. La banda robaba los coches en Capital y el conurbano norte y los vendía a agencias de la zona y el interior.
Efectivos de la Dirección de Investigaciones de Campana, realizaron en la mañana de ayer una serie de 15 allanamientos en el marco de una investigación por robo de automóviles en la zona que terminó con la detención de al menos 9 delincuentes, el secuestro de una veintena de autos, motos, cuatriciclos, armas, computadoras, celulares y documentación.
Los allanamientos se llevaron a cabo en Garin, Luján, Martinez y Escobar donde los efectivos de la brigada local, con el apoyo de personal de otras DDI y de la División Automotores de la bonaerense, secuestraron una gran cantidad de autopartes y al menos 20 autos de baja gama -Renault 9, 11 y Duna sobre todo- los cuales en su mayoría fueron sustraídos en la zona del barrio capitalino de Nuñez, donde esta banda actuaba de manera particular. Una vez sustraídos tanto en la modalidad robo -a mano armada- como en la modalidad de hurto, los autos eran en algunos casos reducidos para venderlos como repuestos y en la mayor parte de los casos eran comercializados -luego que se les "creara" documentación apócrifa- a agencias de remises de la zona, que trabajan con autos no habilitados.
También en las próximas horas, el personal de la DDI Campana estaría viajando a una provincia norteña en donde también operaba la banda.
En dialogo con este medio, el director de la DDI Campana, el comisario mayor Rubén Lobos, confirmó que en principio se detuvieron a 9 personas, que sería casi la totalidad de la banda, ya que entre ellos se encontrarían quienes "levantan" -roban- los autos, así como quienes le realizaban la nueva documentación, como así también quienes los vendían y ubicaban nuevamente.
La investigación estuvo a cargo del doctor Facundo Flores, fiscal de Escobar, y de los allanamientos participó persona de la procuración de Corte Bonaerense, que garantizó la legalidad de los mismos.
Además de los autos y la documentación secuestradas, también fueron incautadas armas de fuego, incluyendo una escopeta calibre 12,70, una 9 mm y otras de grueso calibre.
El personal de la DDI secuestró CPU e impresoras con las que se falsificaba la documentación de los vehículos robados.
Autopartes, stereos y elementos de corte fueron incautados en los allanamientos.



