Los que hayan soñado con la posibilidad de ver a Marte un poco más de cerca están frente a una oportunidad que no se ha presentado en los últimos 60.000 años y que se repetirá recién el 28 de agosto de 2287.
Hoy, el llamado planeta rojo estará a tan sólo 56 millones de kilómetros de la Tierra, lo que no es mucho si se considera que la distancia que habitualmente los separa puede alcanzar hasta 100 millones de kilómetros.
Para disfrutar de este espectáculo celeste no hará falta más que tiempo libre y un poco de ayuda del tiempo. "Para encontrarlo en el cielo, a partir de las 20, hay que mirar hacia el Este.
La presencia de Marte es inconfundible: de color anaranjado, será el astro más brillante de la noche", señaló Conrado Kurtz, astrónomo aficionado, director de Sur Astronómico ( www.surastronomico.com ).
Pero quienes quieran ver con más detalle el rostro de Marte dispondrán de una amplia oferta de actividades organizadas por observatorios y asociaciones de astrónomos amateurs.
El Planetario Galileo Galilei de la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, tendrá una actividad especial hoy: además de la posibilidad de observar el planeta rojo mediante el telescopio más grande y moderno de la ciudad, habrá charlas explicativas acompañadas por material audiovisual.
"Las observaciones por telescopio se repetirán también el próximo domingo y todos los domingos de septiembre, a partir de las 19, pero se suspenderán si el cielo está nublado", dijo el licenciado Mariano Ribas, coordinador del Area de Astronomía del Planetario.
Claro que, a diferencia de lo que ocurre cuando lo que se quiere ver es un eclipse, no habrá que desesperar si en las noches de esta semana Marte queda oculto detrás de las nubes. La distancia que nos separa del planeta rojo no variará mucho hasta octubre, por lo que no faltará oportunidad para mirar hacia el cielo en su búsqueda.



