Esto es válido para el adolescente pero también para el resto del grupo. La dificultad en reconocerse del adolescente pasando largas horas frente al espejo, corre paralela a la extrañeza de sus padres que tienen permanentemente que reubicar su mente en los cambios que se producen en su hijo.
Es frecuente observar esta sensación en los padres que al entrar a su casa ven a un joven de espaldas y creen que es una visita. Aquí queda reflejado que no solo los cambios son válidos para el adolescente sino, también para sus padres quienes tienen que acomodar la imagen de "su nena/e" ,por ejemplo frente a una jovencita con curvas ya desarrolladas o que viste de forma sensual.
El adolescente debe pasar por la elaboración de tres duelos específicos: por el cuerpo, la identidad y los padres infantiles. Pero, paralelamente los padres también deben atravesar por situaciones equivalentes.
Estos deben realizar un duelo por el hijo pequeño que pierden, el reconocer los cambios corporales que se producen y la nueva identidad que se gesta. La ruptura de la dependencia infantil, lleva aparejado la renuncia de seguir siendo padres de un niño para pasar a ser padres de un joven cuyos requerimientos y necesidades son esencialmente diferentes ya que aparecen modelizadores y mediatizadores fuera del ámbito familiar(exogrupo) La aceptación de la aparición de nuevos "ídolos" y "modelos" para el hijo implica para los padres saber que no son los únicos referentes y que las comparaciones van a ser inevitables.
Freud señaló el papel narcisístico que cumplen los hijos en relación con sus padres. Es preciso señalar que cuanto más narcicista sea esta relación,(lo que implica que lo desea a su imagen y semejanza, y/o resulta imprescindible para mantener su autoestima) más dificil será la aceptación de cambios y alejamientos del hijo, con el peligro a la disminución de la autoestima de estos, que se visualiza en expresiones de futilidad o inutilidad( "ya no nos necesita...", "claro, ya no les servimos....", etc.).
Es así como queda planteada la complejidad de esta etapa evolutiva tanto para quien la transita como para su familia, en donde los padres deben aceptar el crecimiento del hijo y la necesidad de este por apartarse de ellos sin dejar de lado la función paterna-materna y la puesta de límites, tan importante para el crecimiento y fundamentalmente en esta etapa de rebeldía.
La Asociación Dame Una Mano, extiende sus servicios a la comunidad conformando un equipo interdisciplinario compuesto por psicólogos y psicopedagogos para abordar problemas de aprendizaje, tanto en niños como adolescente. Proponiendo una asistencia integrada para el abordaje del sujeto.
Para mayor información dirigirse a la sede de A.D.U.M (25 de Mayo 1088) Tel: 03489-423350. En los horarios de 9:00 a 12:00 hs. y de 16:30 a 20:00 hs.
Psicopedagogas: Lorena Castes - Daniela Muchut
Lic. Psicología: Alejandra Bosco - Cecilia Luraschi



