En el día de la fecha, se conmemora el "Día Internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres". El origen se remonta al año 1960, año en el que las tres hermanas Mirabal fueron violentamente asesinadas en la República Dominicana por su activismo político, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo. Las hermanas conocidas como las "Mariposas Inolvidables" fueron el máximo exponente de la crisis de violencia contra la mujer en América Latina.
La violencia puede ser ejercida de muchas maneras. Esta que marcó la historia, ha sido sin lugar a dudas la más fuerte. Pero lamentablemente, a décadas de distancia y con las enseñanzas que la historia nos marca, seguimos presenciando actos de violencia de algún que otro personaje de la vieja política, aquellos que no aceptan el crecimiento de una persona que la caracteriza la humildad, el trabajo social, y por sobre todas las cosas el ser mujer.
La violencia no es solo lo acontecido a las hermanas Mirabal. La violencia también se ejerce desde lo que se dice, desde como se dice, desde expresar una información falsa pero hiriente y dolorosa en torno a la vida de una persona, con el más vulgar y cobarde deseo de quien quiso ser y no pudo, de quien su lugar público no se lo permite y aún trata de elegir la forma más elegantemente prolija; por eso la violencia también se ejerce desde lo psicológico, y a veces su efecto puede ser a llegar tan duro como una golpiza…
Desde los organismos internacionales, como la Asamblea General de las Naciones Unidas se declaró que la violencia contra la Mujer constituye una violación de los derechos humanos, y de sus libertades. Que se necesita una clara declaración de los derechos que se deben aplicar para asegurar la eliminación de toda violencia contra la Mujer, en todas sus formas, y un compromiso de los Estados. Que trascienda el ámbito Nacional. Sabemos que los estados los componen hombres y mujeres. A ellos, el pedido de solidaridad, de compromiso. La violencia contra las mujeres y las niñas es un problema con proporciones de epidemia, quizás la violación de los Derechos Humanos más generalizada de las que conocemos hoy en día, destroza vidas, rompe comunidades, y detiene el desarrollo.
Y para terminar, quiero transcribir una frase de una de las mujeres más importante de la historia mundial, quien aún después de fallecida siguió siendo víctima de la violencia: "…Ha llegado la hora de la mujer que comparte una causa pública, y ha muerto la hora de la mujer como valor inerte y numérico dentro de la sociedad. Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta, y ha muerto la hora de la mujer que asiste, atada e impotente, a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país, que es, en definitiva, el destino de su hogar. Ha llegado la hora de la mujer argentina, íntegramente mujer en el goce paralelo de deberes y derechos comunes a todo ser humano que trabaja, y ha muerto la hora de la mujer compañera ocasional y colaboradora ínfima. Ha llegado, en síntesis, la hora de la mujer argentina redimida del tutelaje social, y ha muerto la hora de la mujer relegada a la más precaria tangencia con el verdadero mundo dinámico de la vida moderna". (Eva Duarte de Perón - 12 de Marzo de 1947).



