Una masiva adhesión ciudadana tuvo ayer en el país el minuto de silencio por "las víctimas de la violencia y el hambre", y el canto del Himno Nacional, convocado por el rabino Sergio Bergman, el sacerdote Guillermo Marcó y organizaciones sociales.
Los referentes judío y católico cumplieron con la consigna "cívica y nacional" en la explanada de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en Wilde, localidad bonaerense donde fue asesinada la arquitecta y catequista Renata Toscano el pasado martes, cuando intentaron robarle su automóvil.
Bergman y Marcó estuvieron junto a otros religiosos y representantes de Madres del Dolor, organización que dijo acompañar "el reclamo legítimo de los vecinos de Wilde y de todos los habitantes del país en busca de paz".
Tras entonar el Himno con las manos unidas y un cerrado aplauso, los vecinos reunidos en Wilde, arengados por Bergman, gritaron un "¡viva la patria!".
A las 21 en punto, como estaba previsto, el silencio se escuchó en diversos puntos del país.
El reclamo silencioso fue organizado por Diálogo Ciudadano, Red Solidaria y Argentina Ciudadana, se replicó en parroquias y sinagogas de todo el país, donde miles de fieles se reunieron para pedir paz, justicia y "no violencia".
En Campana convocados por la Asociación de Vecinos del Barrio Dálmine familias se reunieron a la misma hora frente a la plazoleta del mismo, con velas encendidas
Según esas organizaciones, la convocatoria ciudadana fue "masiva" en distintas capitales provinciales y ciudades como Mar del Plata, Tandil o Río Cuarto.
FAMILIAS Y VECINOS DEL Bº DALMINE QUE ANOCHE PIDIERON POR LAS VICTIMAS DE LA VIOLENCIA Y EL HAMBRE



