El viernes por la tarde nuestra ciudad sufrió una de las tormentas mas fuertes en cuanto a intensidad de viento y lluvia que se recuerde en los últimos 50 años.
Ni siquiera el pronóstico del tiempo anunciaba semejante magnitud por lo cual a la gran mayoría nos tomó desprevenidos produciendo grandes destrozos en toda la zona, no solo derribó arboles, arrasó techos, volteó carteles, y tiró varios postes de cableado de servicios públicos por lo cuál hizo que mucha gente se encuentre en estado de emergencia por varias horas o en algunos casos días.
Uno de los daños mas importantes a nivel ecológico en la ciudad fue la gran cantidad de árboles mutilados o derribados, por lo cual surge un interrogante si no habría que replantear el tema de la poda de los mismos con gente especializada en el tema, para que en caso de que suframos una nueva tormenta, tengamos una población de arboles mas fuertes que resistan un poco mas.
Si bien la poda indiscriminada es nociva, el no podarlos en forma adecuada también produce el debilitamiento de los arboles, que como se pudo apreciar la mayoría de los que cayeron, eran arboles viejos con ramas muy grandes y altas, que con el pasar de tiempo al no tener un mantenimiento de podado, comienzan a secarse siendo mas propicios a que se quiebren al tener presión del viento y de la lluvia.
Creo que se debería encarar con estudiosos del tema de botánica, la forma de, en lugar de prohibir la poda, se encare una regulación en forma adecuada para que podamos mantener en forma mas eficiente y fuertes a la población arbórea, tan necesaria para purificar nuestro medio ambiente.



