El viudo Arce, su madre y los hermanos Leguizamón irán a juicio por el crimen. El fiscal tomó esta determinación en su último día de trabajo.
En su última determinación como fiscal el doctor Marcelo Pernici, hasta ayer fiscal de instrucción de nuestra ciudad, decidió enviar a juicio Oral y Público la causa por el homicidio de Rosana Galliano, ocurrido en enero del año pasado.
El viudo Arce, su madre y los hermanos Leguizamón son quienes irán a juicio por el crimen.
De los cuatro imputados, sólo Arce y Gabriel Leguizamón, presunto autor material del crimen, están aún detenidos, ya que la suegra de Rosana, Aguilar, fue beneficiada por una excarcelación extraordinaria y Paulo Leguizamón tiene una falta de mérito, informaron fuentes judiciales.
Pernici presentó el requerimiento ante la jueza de Garantías 1 de Campana, la doctora Graciela Cione, en lo que fue su última labor como fiscal, ya que a partir de hoy deja de trabajar en la Justicia porque se jubiló.
El delito que les imputa a los cuatro acusados es el de homicidio calificado por el vínculo y por la premeditación de dos o más personas.
Para el fiscal, Arce y su madre fueron los ideólogos del asesinato y los hermanos Leguizamón, los ejecutores.
El crimen de Galliano (29) fue cometido la noche del 16 de enero del año pasado en su casaquinta del barrio El Remanso, en Exaltación de la Cruz, cuando la víctima cenaba con su hermana Mónica.
Rosana recibió a las 22.50 un llamado de Arce a su celular y, por tener poca señal, se vio obligada a salir de la casa, donde el asesino la ejecutó de cuatro balazos con una pistola calibre 11.25.
Desde el inicio de la causa, el fiscal consideró que se trató de un crimen por encargo de Arce, con quien la víctima atravesaba un conflictivo proceso de divorcio, y logró que se lo detuviera el 21 de abril pasado en base a toda la prueba recolectada en la causa.
Una de las declaraciones que más valoró el fiscal fue la de una testigo que declaró que días antes del crimen de Rosana escuchó a Gabriel Leguizamón pedir un arma a través de un teléfono, luego lo vio reunido con Arce y su madre y al término del encuentro el viudo afirmó: "Ya está todo arreglado".
La mujer relató que en enero de 2008 tenía una remisería en sociedad con Leguizamón, que vivía en su casa por problemas personales y que lo escuchó decir a través de un teléfono Nextel: "Necesito un arma, tráela que la veo y la compro".
Aseguró que al rato llegó Arce junto a su madre y que al final de la conversación, el viudo dijo: "Bueno, ya está todo arreglado, ya está todo listo".
También recordó que en los días posteriores a la muerte de Rosana, Gabriel le entregó 6.000 pesos por una deuda que mantenía con ella, que el pago se lo hizo en pesos y dólares y que luego todos se fueron de vacaciones.
Otro testigo que declaró en el expediente es un policía, quien relató que escuchó "una conversación entre dos personas y que una le decía a la otra que la madre de Arce y éste le habían pagado a Pablo y Gabriel Leguizamón veinte mil dólares para darle muerte a Rosana".
"Si bien el pago lo hizo la madre de José Arce, él estuvo involucrado en el plan, ya que debía hacer salir a Rosana con un llamado al celular", agregó el efectivo.
Pernici también tuvo en cuenta un informe psicológico sobre la personalidad de Arce, en el que se lo señala como "poco confiable", "iracundo", "indefenso", "narcisista", "merecedor de compasión", "manipulador" e "incapaz de planificar el futuro".
El estudio también dice que el viudo muestra "despreocupación por su seguridad y la de los demás", "irresponsabilidad persistente", "inconstancia laboral" y "ausencia de remordimiento".
"Se pudo determinar que al momento posterior al homicidio de Rosana no mantenía el comportamiento esperable para este tipo de víctimas. Por el contrario, se observaría una actitud defensiva, acompañada por la elaboración de mecanismos estratégicos ante una probable oposición", puntualizó el informe.



