El mismo se realiza en el marco del Proyecto de Rehabilitación del Pastizal Pampeano, e involucra siete hectáreas de la terraza alta de la Reserva. Pero cuando estamos hablando del cuidado de la naturaleza la palabra desmonte siempre nos suena mal, lo primero que nos viene a la mente es el desmonte en la selva amazónica, mundialmente conocido, o el desmonte en nuestras selvas del norte, los últimos años, por la extensión hasta esas tierras de los monocultivos, en particular el de soja.
Pensar en un desmonte, nos hace pensar en una pérdida para toda la sociedad de algo tan pero tan valioso, que si se pudiera medir de otra forma el valor de las cosas, mantener el bosque o la selva sería mucho más redituable para toda la sociedad que las ganancias que se obtienen dedicando esas tierras a los cultivos de soja.
Eso que perdemos con el cambio de uso del suelo, de natural a agrícola, es la inmensa diversidad de vida que albergan esas tierras en su estado natural. A este enorme patrimonio de toda la humanidad lo llamamos biodiversidad, y lo valioso acá es que cada una de estas distintas formas de vida (a esto lo llamamos especie) permanezca en el lugar en el que evolucionó.
Volviendo a la Reserva Natural Otamendi, en junio de este año comenzamos con un desmonte del ligustral, una especie introducida, que invadió un sector de pastizal pampeano. Es decir que, con este desmonte estamos realizando el proceso inverso a la situación que contábamos al inicio, el cambio que se está dando acá es de ambiente modificado por el hombre a natural.
1.La invasión
Como contábamos en la primer parte de la nota, desde la creación de la Reserva, ésta fue tratada como una clausura, es decir, que se minimizó la intervención. La cercanía a las urbanizaciones facilitó que llegaran a este pastizal sin intervención, semillas y frutos de otras especies que no estaban presentes en la Reserva, de ésta forma algunas de ellas prosperaron e invadieron el pastizal pampeano desplazando a esa diversidad de vida que evolucionó en la zona.
Una de éstas especies que prosperó hasta desplazar a "nuestros pastos" es el ligustro, que formó montes cerrados (casi como monocultivos, ya que no permite que a su sombra crezcan otras plantas). Sobre estos montes estamos trabajando actualmente.
3. El desmonte
Con el desmonte comenzó el proceso de Rehabilitación en este sector, como una segunda etapa de este proceso debemos controlar los rebrotes de ligustros y otras especies introducidas que pueden aprovechar el espacio que queda libre para reinstalarse. Las acciones de manejo que realizaremos en esta etapa consisten en cortes de vegetación y uso del fuego (quemas prescriptas controladas) como herramientas de control.
Con todas estas acciones estamos buscando alcanzar nuestro objetivo principal del proyecto y uno de los objetivos de la Reserva Natural Otamendi, que es rehabilitar el pastizal pampeano. Las intervenciones previstas favorecen el crecimiento de los pastos nativos, típicos del "pastizal pampeano". Para mantener este "pastizal pampeano", una vez que se recupere, debemos realizar un seguimiento para evitar que el sitio vuelva a ser invadido por especies introducidas.
Beneficios del desmonte:
El desmonte de ligustros que estamos realizando en la RNO posee beneficios tales como la rehabilitación de los ambientes naturales (objetivo del área protegida), que incluye una recolonización de biodiversidad como por ejemplo las gramíneas típicas del pastizal, como las flechillas y las aves típicas de pastizal como pecho amarillo y misto. Entre los beneficios identificados para los vecinos, el proyecto permitirá recuperar el paisaje original de lomadas y pastizales, el paisaje que nos identifica.
Sector de la Reserva invadido por ligustro
Pastizal recuperado
Reserva Natural Otamendi
Programa de Manejo de Recursos Naturales
Dirección Nacional de Conservación de Áreas Protegidas
Administración de Parques Nacionales
03489-447505
otamendi@apn.gov.ar
recursosnaturales@apn.gov.ar
https://reservanaturalotamendi.blogspot.com



