Buenos Aires, (NA)- El séptimo paro del campo contra la política agropecuaria oficial comenzó ayer con el cese en la comercialización de granos y hacienda, y controles de la carga de camiones en las rutas por parte de grupos de productores.
La medida de fuerza, que se desencadenó con el veto de la presidenta Cristina Kirchner a la ley que suspendió la aplicación de retenciones en 37 distritos bonaerenses que sufren el impacto de la sequía, se extenderá hasta el próximo viernes.



