La totalidad de intendentes, legisladores nacionales y provinciales de la Primera Sección Electoral, donde De Narváez logró los votos necesarios para ganar el 28J, con la sola excepción de Graciela Caamaño, se reunió para respaldar al ex presidente Néstor Kirchner como jefe político de lo que el sector llama el "Proyecto Nacional". En el Hotel para deportistas construido sobre tierras que pertenecían a la Fiat en Tres de Febrero la previa estuvo cargada de especulaciones. Si el intendente de Tigre Sergio Massa respondería al invite de cenar unos pollos a la parrilla como uno más de la tropa, pero llegó de buen humor bromeando con Gonzalito de CQC y sólo manifestó "Soy un intendente de la Primera.", después fue el único jefe comunal del llano que se sentó en la primera fila, junto a Alberto Descalzo, presidente de la F.A.M., Jesús Cariglino, la ministra Cristina Alvarez Rodríguez, Daniel Scioli, Kirchner, Hugo Curto, el vice de De Vido José López, Héctor Icazuriaga de la SIDE , Díaz Bancalari y Diana Conti.
Más atrás, solo faltaron Mario Ishi, la justificación es que está con licencia, Stella Giroldi, intendenta de Campana, que fue suplantada por su marido el diputado Jorge Varela, y la nombrada Graciela Caamaño, que en ese momento se reunía en San Martín con Felipe Solá.
La totalidad de los intendentes y legisladores consultados por el portal InfoBAN con respecto a dos puntos clave, la situación de la obra pública en sus distritos y la situación política, respondió en primer término que las obras y los fondos se encuentran en situación de normalidad aunque es obvio que la crisis mundial ralentó en algunos casos puntuales el cobro y la ejecución, y que siguen reconociendo al ex presidente como a su jefe político, aunque hayan quedado algunos resquemores después de la derrota, y que el propio Kirchner reconoció en la conferencia de prensa que "Hay cosas que hay que seguir hablando, pero hay cuestiones que trascienden a la provincia de Buenos Aires." Dicho esto enigmáticamente.
Un Kirchner mesurado, reflexivo y con una más que sutil ironía para responder a las preguntas de los periodistas del Grupo Clarín, que más que ir a recavar información parecen ir a "torearlo" organizadamente.
Cuando InfoBAN le preguntó sobre la pérdida de puntos de coparticipación provincial, respondió que es "algo que hay que hablar en algún momento" y la única pregunta sobre temas internacionales, realizada por el cronista de "Primera Sección" sobre el emplazamiento de bases yankis en Colombia, muy cuidadosamente se refirió a lo delicado del tema, y que "esperaba una respuesta unánime de Unasur".
Cuando un periodista lo interrogó sobre las acciones de Duhalde, se le volcó sobre la mesa el vaso de agua, lo que motivó risas. Otro momento gracioso fue cuando respondió con el famoso "¿Qué te pasa Clarín?" cuando un hombre de ese grupo preguntó sobre el enfrentamiento entre el monopolio y el gobierno K.
Sin mencionarlo aludió a De Narváez, al decir que él va a ser un diputado que seguro va a trabajar, mencionó que "En el peronismo no expulsamos a quienes piensan distinto, cualquiera se va y vuelve cuando quiere.", y terminó la exposición dejando en claro que "están los del partido del éxito y los del partido de la coherencia, a mi no me pidan que hoy este de este lado y mañana, porque conviene, me pase al otro lado, venimos y seguimos defendiendo este modelo que es el que sacó a la Argentina de la crisis y lo volvió a la senda del crecimiento, aunque todavía falta mucho para lograr más justicia y más equidad."
La conclusión del cónclave que en realidad es la continuidad del realizado en Quilmes la semana pasada con los intendentes peronistas de la Tercera Sección, es que a la hora de los bifes (en este caso, de los pollos) la unidad del proyecto K como líder del peronismo bonaerense goza de buena salud y sigue.



