Con la detención del presunto abusador, se conocieron ayer detalles de lo que sucedió en la madrugada del lunes, cuando el supuesto remisero, llevó a la joven hasta un descampado ubicado a metros del callejón que separa los barrios San Jacinto y Otamendi, a metros del viejo circuito de motos.
Según la declaración de la víctima, el atacante, le habría sacado un arma de fuego en la zona del puente de ruta 9 y avenida 6 de Julio, obligándola a pasarse al asiento de acompañante. Alli le sacó su celular y empezó amenazarla verbalmente y con el arma. El sujeto condujo hasta la zona de Otamendi, en donde en un descampado obligó a la joven a descender del vehículo y desnudarse. Luego de colocar las botas que vestía la joven en el baúl, la ultrajó sobre el mismo. El sujeto comenzó luego a amenazarla con que iba a hacer lo mismo con familiares que estaban en fotos guardadas en su celular, y la hacía pasearse desnuda mientras seguía amenazándola, hasta que le ordenó que se fuera caminando desnuda. La joven le pidió que al menos le diera alguna prenda, y el sujeto le tiró el pantalón y una remera. En medio de la gélida noche, la joven en estado de shock, comenzó a caminar por la zona, descalza, tratando de buscar ayuda. Llegó a un campo cercano, desde donde pudo llamar a su familia.
Según explicó, un familiar de la víctima, que colaboró en todo momento en esclarecer el hecho, la joven se encuentra bien de salud, con asistencia psicológica y haciendo el tratamiento de profilaxis correspondiente. "Está muy asustada", reconocieron sus allegados.
Ayer, peritos, realizaron una nueva inspección ocular en el lugar y podrían realizar nuevas pericias en las próximas horas.
El lugar en donde consumó la violación. Un lugar de difícil acceso, cerca del circuito El Salvaje.



