Buenos Aires, (NA)- El manejo de las cifras sobre el avance de la gripe A en el país generó ayer discrepancias en el seno del Gobierno, mientras crece la preocupación de la gente a medida que proliferan, junto al virus H1N1, las versiones sobre un súbito aumento de casos en los últimos días y se aguarda un fin de semana clave para la evolución del mal.
Para colmo, la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Mirta Roses, consideró que el incremento repentino de la cantidad de enfermos aquí se debía a una "combinación" de la epidemia "con los procesos electorales", en referencia a los comicios del domingo pasado.
Roses, que es egresada de la Universidad Nacional de Córdoba, dijo que en Argentina se produjo "un cóctel" que no recomiendan los epidemiólogos y es "que se mezclen las pandemias con los procesos electorales".
La cirujana, sanitarista, infectóloga y experta en medicina tropical agregó que las acciones sanitarias que se aconsejan para luchar contra una epidemia "son elementos difíciles de manejar en procesos electorales".
Roses formuló estas declaraciones durante una conferencia de prensa que brindó en la ciudad mexicana de Cancún y dio crédito a las sospechas de algunos de que intereses políticos se habían inmiscuido aquí en el plan para combatir el avance de la influenza A/H1N1 antes de las elecciones.
Justamente después de los comicios, y del golpe recibido el domingo en las urnas, las autoridades nacionales parecen haber despertado y reconocido la magnitud del problema que enfrentan, luego de que la gripe A se colara de lleno en la vida cotidiana de la gente en el país.



