Mirta Lamarca, vecina de Otamendi, es dibujante de artefactos arqueológicos e ilustradora de reconstrucciones para investigadores del CONICET, UBA, INAPL, AIA, entre otras instituciones avocadas a la Arqueología de la Argentina.
¿Cómo fue que empezó a dedicarse a esta tarea tan especifica? porque no conocemos muchos dibujantes arqueológicos….
He vivido durante casi diez años en Córdoba, en las Sierras Grandes, cerca de Mina Clavero, en un asentamiento comechigón. En esos años empecé a interesarme por comprender la vida de los antepasados en estas tierras. Dibujo desde antes de hablar, tengo un largo recorrido dentro de la plástica, he sido alumna de Carlos Alonso, he asistido a análisis de obra con Luis Felipe Noe, en fin, después de varios años en el mundo del arte, no ha sido un ambiente donde me sintiese cómoda. Necesitaba también sumar inquietudes intelectuales, referidas a la investigación. Empecé a estudiar Arqueología en la UBA y allí encontré el lugar donde puedo unir mi talento creativo a la investigación.
¿Qué trabajo esta realizando en este momento?
Estoy haciendo la reconstrucción de un poncho para la Dra Cecilia Perez de Micou, del INAPL (Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano)es un hallazgo realizado en Río Mayo, Chubut, algo inusitado, ya que es difícil encontrar textiles en buen estado de conservación en la zona y mucho menos decorado con víboras, un motivo usual en el NOA pero de ningún modo en el Sur.
¿Y que es lo que tiene que hacer?
Y, estoy pintando un tehuelche, envuelto en el poncho, ya que de ese modo apareció en el enterratorio. Es muy probable que sea un textil con alto contenido simbólico. Estoy también pintando el paisaje, el ambiente. Es para la publicación del trabajo multidisciplinario que han hecho arqueólogos, antropólogos, palinologos, etc. acerca del sitio. Es muy diferente al otro trabajo que también hago, el de dibujo arqueológico.
¿Por qué, cual es la diferencia?
La reconstrucción permite una dosis de creatividad, en cambio para el dibujo de instrumentos de piedra, hueso, cerámica, es necesaria una precisión ajustadísima, no hay margen para la recreación. Cuando reconstruyo, estoy "vistiendo" los hallazgos, dándoles vida para que el público en general pueda tener una idea mas completa de lo que fue la vida en esos tiempos. En cambio el dibujo arqueológico es una herramienta del científico, es necesario seguir convenciones internacionales.
En la foto usted esta dibujando una cerámica de nuestra zona,¿verdad?
Si, he comenzado el registro de las piezas que se encuentran actualmente en la Escuela Nº 28 Ernesto Blondeau, de la Isla de Campana, para el INAPL, requerimiento legal que debe cumplir de toda colección, para que exista la posibilidad de que cualquier investigador sepa que contiene este conjunto de piezas y donde se encuentra para poder acceder, además que toda pieza arqueológica es propiedad del Estado y por eso debe registrarse.
Además de esto, también estoy trabajando en Difusión de la Arqueología, en el proyecto de otorgarle vida a esta colección, ya que esta en una vitrina de la escuela, sin llegar al público en general. A través del análisis de los fragmentos de cerámica, podemos elaborar la historia de los grupos humanos que la modelaron, la cocinaron, la usaron, podemos conocer su dieta, su ambiente, o sea, reconstruir una parte del pasado de Campana y difundirlo, mediante charlas, en las Escuelas, Centros de Jubilados, medios de comunicación ,etc. Es un conjunto de conocimientos que mediante la UBA fueron adquiridos, pero hay que devolvérselos a la gente. Si no. es un montón de letra muerta.



