Luego de varias semanas de permanecer en grave estado falleció ayer, el joven de 16 años, que el 25 de abril pasado se efectuó un disparo en la cabeza, mientras manipulaba un arma de fuego. Se trata del hijo de un bombero.
El confuso episodio se había producido en el barrio San Felipe y el menor luego de ser asistido en el hospital local, debido a la gravedad de su estado fue derivado de urgencia al hospital de San Fernando, en donde finalmente falleció.
En su momento, fuentes de la investigación habían asegurado que hecho se produjo en la intersección de Del Pino y Santa María de Oro, donde el joven habría sacado el arma y jugando, creyendo que estaba descargada, amagó a pegarse un tiro en la cabeza, disparándose una bala que lo hirió gravemente.
En la mañana de hoy se realizará la correspondiente operación de autopsia, a las 10.00.



