Buenos Aires (Especial de NA)-- La protección del medio ambiente está relacionada con la subsistencia en la Tierra, donde los sistemas agropecuarios sufren las consecuencias del cambio climático, que ya puede provocar la muerte de unas 300 mil personas por año.
El costo económico del combate contra las transformaciones del medio ambiente, según un organismo encabezado por el ex presidente de la ONU, Koffi Anan supone un costo de 125 mil millones de dólares al año.
Argentina aportó a esas cifras, sobre todo en los últimos meses signados por la sequía, las heladas y el granizo, la mortandad vacuna, entre otros desastres agropecuarios.
El sector que provee de materias primas y subproductos tiene serios problemas, ya que la emergencia agropecuaria en el país fue una lucha interna desigual que no alivió a los productores que sufrieron casi tres años con escasas precipitaciones.
Una reciente imagen difundida por otro reporte muestra a un granjero del cinturón de maíz del este de Estados Unidos (Illinois-Iowa), quien sostiene en la palma de su mano una bola de barro densamente compactada. Su granja de más de 160 hectáreas, a unos 150 Kilómetros al sudoeste de Chicago en el condado LaSalle, estaba llena de barro. En estos 30 centímetros de agua estancada, se encuentra sembrado parte del maíz de la primavera norteamericana, cuyas estimaciones no son felices.
¿Cuál es la diferencia entre este productor de maíz y los agricultores del norte cordobés que luego de sembrar 18 mil hectáreas de trigo, decidieron pasar hasta el año próximo porque no hay humedad suficiente para que el cultivo prospere? Las políticas públicas de asistencia y aliento a la producción, indudablemente.
El ser humano transita por el planeta Tierra desde hace cinco millones de años, con una aceleración a partir de fines del siglo XVIII de los sistemas productivos e intenso aumento de la población. Un concepto humanista indica que los dirigentes deben ser responsables por la distribución adecuada de los recursos naturales y económicos. Sin embargo las lecturas arrojan una enorme desigualdad en el desesperado combate por la supervivencia.
En previsión, Kofi Annan, advirtió que "El cambio climático no va a esperar" y que sus problemas afectan especialmente a los países más pobres".
En lo que respecta a Argentina, se sabe que la cosecha de soja actual no superará los 32 millones de toneladas contra las 47 del ciclo anterior. La estimación del trigo es una expresión de buenos deseos de que sean 11 millones las toneladas que se recolectarán en diciembre, pero la realidad marca que hasta el momento fueron sembradas 18 por ciento menos de superficie que e año pasado y que el clima seco consumió la escasa humedad.
El Consejo Internacional de Granos (IGC) redujo el viernes su estimación mensual de la cosecha mundial de maíz 2009-10 a 771 millones de toneladas, por debajo de los 778 millones calculados previamente y de los 784 millones del ciclo anterior.
En la zona núcleo no hay mejores indicadores, la Bolsa de Cereales prevé que la cosecha de maíz 2008/09, en proceso, será de 12,7 millones de toneladas.
Argentina se encuentra al borde de importar carne, y al ser el país de consumo individual más alto (70 kilos por año, por persona), esa decisión va a resentir la economía cotidiana ya que las entidades agropecuarias estiman que el costo se puede elevar en las góndolas un 50 por ciento.
Por cierto, el desarrollo tecnológico y el científico no alcanzan para ayudar ante el matrimonio mal consgruido de cambio climático y falta de planes públicos de desarrollo. Sin embargo, la vida es persistente en aquello de abrirse camino, siempre.



