Luego de sufrir un escrache con huevos y piedras en Lobería, el gobernador destituyó de su cargo y le inició un sumario al comisario a cargo del operativo. Visiblemente molesto, aseguró que deberán matarlo “o derribar el avión" para que no llegue al interior y lo recorra
Horas después de haber sido víctima de una serie de agresiones por parte de ruralistas en Lobería, y de tener que suspender un acto de campaña en Tandil, el gobernador Daniel Scioli reaccionó ayer advirtiendo que tendrán que pegarle un tiro o bajar el avión que lo transporta para que deje de trabajar y recorrer la Provincia.
Paralelamente, ayer la Gobernación dispuso iniciarle un sumario administrativo y relevar de su cargo al comisario encargado del operativo policial en la ciudad cercana a Necochea. El jefe uniformado es considerado responsable de no haber conseguido evitar el escrache, pese a que se dispusieron 400 efectivos para tal fin.
Con un tono severo y que evidenció el malestar del mandatario por el momento que tuvo que pasar, Scioli aseguró que "me van a tener que pegar un tiro para que deje de trabajar", y señaló que "pueden tirar tiros, huevos o naranjas, pero para que no llegue van a tener que derribar el avión".
"Me van a tener que pegar un tiro para que deje de trabajar y van a tener que apuntar bien porque herido voy a seguir trabajando.



