La integrante del consejo de la Magistratura y diputada kirchnerista Diana Conti salió al cruce de una editorial en donde se habla sobre una posible reunión entre ella y el juez federal de Campana, previa a su declaración en el Consejo.
La diputada kirchnerista Diana Conti emitió un comunicado en el que rechaza enfáticamente lo escrito por el periodista Joaquín Morales Solá en su columna del diario La Nación del domingo. Allí, Morales Solá hablaba de presuntas reuniones que la legisladora habría mantenido con el juez federal Federico Faggionatto Márquez.
"El juez Faggionatto Márquez, investigado por mal desempeño en el ejercicio de su cargo en el Consejo de la Magistratura, luego de haber pedido postergación a la audiencia en la que había sido citado para dar explicaciones, concurrió en la nueva fecha fijada el día 30 de abril del 2009 a las 13.30 horas al Consejo de la Magistratura y a la Comisión de Acusación y Disciplina que presido y que sesionaba ese día con quórum reglamentario desde las 12", señaló la diputada nacional.
El comunicado agrega que "la actividad previa del Consejo había sido suspendida por una evacuación del edificio por amenaza de bomba", y añade que "con la presencia de Conti, el senador (UCR) Ernesto Sanz, el consejero juez Luis Cabral, el consejero Mariano Candiotti y otros consejeros, en audiencia pública, con enorme concurrencia de abogados, asesores y periodistas, durante una hora y media el juez se defendió y contestó las preguntas que le efectuaron los consejeros".
Conti señaló también que el magistrado "acompañó su declaración con la presentación de dos escritos de más de 40 hojas cada uno a modo de defensa" y destacó que "el procedimiento en su contra sigue con pleno trámite. Hay registro fílmico y taquigráfico de toda la actuación del consejo. Esa fue la única vez que la consejera Conti tuvo contacto con el juez".
"El periodista Morales Solá es informado. Su mentira aduciendo todo lo contrario y poniéndolo en boca del diputado De Narváez, traduce la falacia y la real malicia de su actuación periodística en el día de hoy (domingo 17/05) en el diario La Nación", agregó Conti quien concluye diciendo que "todo el material respaldatorio de cuanto afirmo será entregado en el día de mañana a cada agencia de noticias, periodista o medio de comunicación que lo requiera esperando que también dentro del periodismo se separe la paja del trigo".
Qué dice la nota
A continuación, transcribimos el artículo de Joaquín Morales Solá publicado en la edición de este domingo de La Nación:
"Un juez está dictando delante de los periodistas los sucesos de una investigación que afectaría a un adversario del Gobierno. Una jueza deslizó que otro juez mandó robarle un expediente de su despacho e insinuó, al mismo tiempo, que el Gobierno estaría buscando presionarla con el juicio político. En un caso se persigue al más importante competidor electoral de Néstor Kirchner. El otro asunto roza al empresario del juego Cristóbal López, uno de los hombres de negocios más íntimos de los Kirchner.
Raros condimentos electorales. Hay jueces que hablan como dirigentes políticos. Hay políticos que son arrastrados a los tribunales para dirimir una elección. El pastor evangélico en el que se ha convertido Néstor Kirchner en sus momentos discursivos, para borrar la imagen de hombre pendenciero que la sociedad rechaza, está detrás de aquella ofensiva judicial para hostigar a los enemigos y proteger a los amigos del poder.
Federico Faggionatto Márquez tiene numerosos pedidos de juicio político en el Consejo de la Magistratura, pero no es un iletrado. Es el magistrado que investiga a Francisco de Narváez, porque se detectó que de un celular de su empresa, en poder de un empleado suyo, se hicieron o se recibieron tres llamadas telefónicas hace tres años al "rey de la efedrina", Mario Segovia. Ningún juez con tantos años en el cargo puede ignorar que lo que está haciendo (informa, opina y evalúa públicamente las alternativas de la investigación) lo colocan a un paso de la recusación.
Como sus palabras siempre afectan a De Narváez, puede inferirse que lo que está haciendo, aun con el riesgo de su recusación, es otro favor al Gobierno.
De Narváez, el candidato que podría tumbar personalmente a Kirchner el 28 de junio, asegura que el 30 de abril último hubo una reunión entre Faggionatto Márquez y la diputada Diana Conti, una ultrakirchnerista que espolea o aquieta a los jueces desde el Consejo de la Magistratura. Nadie puede saber qué pasó en esa hermética reunión. Pero es cierto que Faggionatto Márquez estaba citado por el Consejo para el 15 de mayo por uno de los innumerables pedidos de juicio político en su contra. Conti era su perseguidora más acérrima. La citación del juez fue postergada y no declaró ante el Consejo.
El interés político estuvo siempre por encima de la investigación judicial en el caso que involucra a De Narváez. Aquellas llamadas con el traficante Segovia fueron informadas mediante comunicado público por la Aduana argentina, un feudo directo de Kirchner. Si fuera cierto que hubo una vinculación delictiva en esas conversaciones telefónicas, ¿por qué no se preservó el secreto de la investigación antes de arruinar la pesquisa haciendo públicas las llamadas?
En rigor, en 2006, cuando se hicieron aquellas llamadas, Segovia estaba siendo investigado sólo por contrabando de CD. La efedrina vino mucho después. El juez que lleva adelante el caso de los CD, Berón de Astrada, deslizó en tribunales que era absurdo perseguir a una persona por tres llamadas que hizo o recibió de un hombre desconocido entonces. Pero apareció Faggionato Márquez, que tiene a su cargo el caso de la efedrina. Citó en el acto a De Narváez, que declaró por escrito.
El controvertido juez paseó luego por todos los micrófonos y grabadores del periodismo diciendo dos cosas: opinó que el candidato opositor "no zafará así no más" y evaluó como "vaga" la declaración escrita de De Narváez. El prejuzgamiento (que es lo que hizo cuando describió lo que pasaría con la causa) es un motivo de recusación inmediata de cualquier magistrado.
Para colmo, ahora el juez ya no inquiere sobre llamadas "emitidas", que es lo que estaba haciendo, sino sobre llamadas "recibidas", que amplía aún más la presunción de inocencia de quien usaba el teléfono de De Narváez. ¿Quién puede controlar las llamadas que recibe? El candidato opositor ya no sabe, incluso, si esas llamadas fueron "plantadas"; es decir, si se hicieron para inculparlo. Operación mafiosa, calificó el hecho, con honestidad intelectual, Elisa Carrió, contrincante de De Narváez.
(…) Las bestias negras de los jueces, los diputados Diana Conti y Carlos Kunkel, fueron incluidos en lugares relevantes en las listas bonaerenses, al lado mismo del propio Kirchner. Los intendentes del conurbano le habían pedido al ex presidente que no se ocupara de ellos, porque espantan electores. Pero Kunkel y Conti no fueron llamados para arrastrar votos. Kirchner sabe que con ellos, y aún cuando se abatiera sobre él la derrota y el descrédito, siempre le quedarán los jueces.



