UNA CLASE DE FILOSOFÍA QUE HOY PUEDE SER DISCUTIDA, PERO NUNCA DESCARTADA. SOBRE LOS PRINCIPIOS DE LA ÉTICA Y CONDUCTA PROFESIONAL, EN DONDE SE DEMUESTRA QUE ALGO NUEVO CRECE Y ES UNA SOCIEDAD DIGNA.
Difícil es describir, lo que pareciera una reunión sobre periodismo y comunicación, la sensación al finalizar dicho evento. El silencio y debate por lo bajo, donde quedó claro conceptos hoy muy poco usados.
La presentación principios de ética y conducta profesional, es controversia para muchos, cuando desde los medios de comunicación se intentan manipular información bajo perfiles ocultos o intereses oscuros o por grupos económicos que hacen del trabajo cotidiano de millones de personas un gran caldo de competencia desleal y monopolizan el desempleo como forma de subordinar a más personas al embate de su propias crisis.
Pero la muestra está presente, frente a los alumnos y visitas varias, el director del Taller-Escuela de Periodismo y Comunicación Mariano Moreno, comenzaba su charla sobre la ética de la profesión, en su caso de periodista reconocido, explicando a un alumnado sediento de conocimientos. Este aporte a la profesión, la ética y la moral, que demostró Ismael Garzón en una excelente charla, es una muestra de la acumulación de años de profesionalismo y conciencia sobre el trabajo que honestamente aún ejerce.
Se encauzó la primera parte sobre las formas de ejercer la profesión periodística, la investigación, la redacción, el trabajo de presentar una nota y las formalidades de entrega al público en general, el cual se entabla el ausente debate sobre la verdad. Tema que podría llevar a intensos debates filosóficos, en el cual nunca se detallará si tu verdad, es la misma que la mía, pero bien aclarado esa noche, cuando se mencionó a la moral del individuo por sobre los intereses de un grupo.
Continuando, Nancy González escritora y alumna del taller, abre la conversación sobre la filosofía de la ética y la moral, explicando, sin sinusoides, en un lenguaje claro, comprensible para los que, admirados, anotábamos para no perder ni una palabra del discurso. El marco teórico de muy buen nivel, llevó a comprender algunas de las cuestiones que hoy, no son debatidas y aplicadas como formación del colectivo social, mucho menos del colectivo profesional, en donde se convierten en grandes negocios de unos pocos.
La ética como ciencia de la conducta humana, la moral como conjunto de normas de una sociedad o de un grupo de individuos, su etimología, los filósofos que trataron estos temas y varios que realmente llenan de información y ansias para seguir el tema.
Como agregado al estudio que arriba Nancy explicaba, se podría decir que la admirable concentración de filósofos humanistas que siglos pasados engrosaban bibliotecas sobre la ciencia crítica del comportamiento humano y varios temas, en donde todos tenían el sentido de mejorar las relaciones del ser, como sociedad y como individuo. Esto sólo llega hasta mediados del siglo XX, en donde las luchas y los estallidos humanistas comenzaron a decaer, hoy a comienzos del siglo XXI son más que unos pocos, no llenan las tabernas literarias y no fomentan el culto al estudio del colectivo humano. En donde queda para unos pocos los escritos de Foucault, Heidegger, Adorno, Bueno, Touraine, Fromm, Sartre, etc. Y que lamentablemente en un mundo donde la mentira se discurre bit tras bit, y que nuestros hijos lo absorben en banda ancha y conexiones satelitales.
Por último, cerrando la extraordinaria convocatoria, José Manuel Martínez, actual presidente del Círculo de Periodistas de Campana, donde concluyó redondeando sobre la profesión que se enorgullece ejercer, de forma pedagógica y de trabajo cotidiano. Recalcando el sentido de conducta, la formación continua para con la realidad y el pasado, la defensa de los valores históricos en torno a la libertad y a las personas, la objetividad por encima de las banderas. En momentos, resaltando el punto de su religiosidad, como fuente de ética y moral. Agradeciendo a todos los presentes por dicha obra que da continuidad al ejemplo de la profesión y el trabajo digno.
Como conclusión a esta jornada vivida, como paradoja día antes de la conmemoración de la independencia nacional, en un país donde todo es cuestionado, donde la ética y la moral de los que gobiernan es cuestionada, donde el trabajo no dignifica, pues es difícil conseguirlo, aún estos y otros pesares que aquejan a la sociedad, en Campana se demostró que resaltar las pequeñas cosas simples de los hombres simples, conservan la dignidad del trabajo de años de manera profesional, la ética y la moral filosófica de los que estamos abajo y que las profesiones y los cargos, no nos hacen mejores o superiores, simplemente humanos dentro de una sociedad que crece día a día sobre un suelo de esperanza.
(*) El autor es alumno del Taller-Escuela de Periodismo y Comunicación, Mariano Moreno.



