Cada vez más son las mamás que cuentan con gran preocupación el miedo que sienten alguno de sus hijos (entre 2 y 10 años). Algunos son sin importancia, normales de la edad y otros patológicos, es decir que requieren de una consulta inmediata a un terapeuta infantil. Buscando algunos datos encontre algo que a muchas mamás les puede interesar.
Clases de miedos
Dentro de las clases de miedo, hay algunos normales y otros que no lo son tanto.
El miedo normal lo producen estímulos con una gran intensidad, son novedosos, especiales estímulos de peligro, que se han formado a través de la evolución biológica y estímulos que proceden de la convivencia social (la oscuridad, la soledad, ...). Estos estímulos se pueden presentar con una intensidad muy diferente en cada caso.
El miedo patológico, que se producen en el niño cuando determinados miedos se repiten con frecuencia, si persisten una vez pasada una edad razonable o si sus manifestaciones de miedo son muy intensas.
El miedo innato es con el que reaccionan los bebés desde el primer día de su vida. Grandes ruidos, dolor, desamparo,.
Estos miedos deben ir desapareciendo con el aumento de la experiencia y de ningún modo deben fijarse en una edad concreta, ya que influirían negativamente en el desarrollo madurativo del niño.
El miedo aprendido que no es otro que el que se tiene después de una experiencia negativa. Algunas veces de este miedo pueden surgir fobias.
En los niños pequeños los miedos surgen de todos los cambios que impliquen una situación amenazante para ellos.
Las causas de los miedos son varias:
- algún accidente sufrido. - una experiencia desagradable de la infancia.- la percepción del temor en algún familiar.- la tendencia a la depresión.- una excesiva protección paterna hasta el punto d e que los chicos no saben hacer cosas por sí mismo: son unos inseguros.- una educación excesivamente prohibitiva o perfeccionista.
Como ayudar al miedoso:.
Generalmente el miedo es algo que se aprende, por lo tanto también puede olvidarse, y en esa certeza y esperanza pueden actuar los padres y educadores:
1. Prestándole el máximo apoyo posible.
2. Consolarle en los momentos de apuros.
3. Evitar forzarle cuando aparece la situación de temor. Animarle suavemente y poco a poco a que lo supere, partiendo de una situación de relajación: el juego es una de las mejores técnicas de relajación para el niño.
4. Eliminar del ambiente todo aquello que sea espoleta de sus temores.
5. Invitarle a que haga sólo ante el profesor (los compañeros pueden estar en el recreo) operaciones que le cohíben ante los demás: salir a la pizarra; contestar preguntas, ... Así unos días, poco a poco, hasta que consiga seguridad y vencer su temor.
6. Felicitar al chico cada vez que consiga una superación del problema o aparezca una señal de éxito en su trabajo.
Bueno mi deseo es que esta información (extraída de varios sitios de internet) te haya sido útil, para tener un pantallazo general pero siempre, en todos los casos lo mejor que podes hacer como mamá es consultar a un especialista (psicólogo)., quien mejor que el profesional para despejar todas tus dudas!.
Nelda Fischer.



