Buenos Aires (Especial de NA)-- El precio de la soja subió a 960 pesos en una semana, mientras se desplomaba en los recintos de Chicago con un efecto serrucho, y esto bastó para disparar un nuevo debate sobre la renta del agro argentino.
En resumen, la pregunta se reduce a una sola y es esencial: ¿los productos del agro serán este año rentables o no?
"Consideramos que 2008 fue un año de quebrantos para muchos, se sumó la sequía y además, con lo que se obtenga en esta cosecha, los productores tendrán que enfrentar la nueva campaña", explicó a la agencia Noticias Argentinas Carlos Garetto, presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Limitada (Coninagro).
El dirigente ruralista dijo que "los costos han ido creciendo" pero "los impuestos e inclusive los derechos de exportación quedaron atados a una soja de entre 500 y 600 dólares" la tonelada.
Ricardo Buyaile, vicepresidente de Confederaciones Agrarias Argentinas (CRA), analizó con el énfasis que pone cuando habla como productor de la castigada provincia de Formosa y del NOA, en general: "Los ganaderos estamos con los precios de 2004 pero los costos no. Ahora por un kilo de helado se llega a pagar 45 pesos".
Además, dijo que el productor tiene una familia a la cual mantener. "La rentabilidad no es buena. Peor aún, estamos viendo cuándo nos fundimos", dijo a NA.
Javier Jayo Ordoqui, secretario de CRA, fue pragmático: "con lo que tenemos debemos defendernos hasta la próxima cosecha. El ciclo productor de nuestro país termina ahora en el otoño y ya debemos estar pensando en el otro, por este año ya está jugado para nosotros".
"Creo que no hemos adelantado absolutamente nada, salvo impedir un daño mayor, pero en términos sociales", explicó Hugo Biolcati, titular de la Sociedad Rural Argentina.
Garetto señaló que hoy la soja tendrá que rendir 40 quintales (4 toneladas) por hectárea para cubrir todos los costos, pero afirmó: "este año no vamos a tener productores de 40 quintales".
"Dentro de los promedios de productividad que tiene la soja en nuestro país (entre 26 y 29 quintales) no cierran los números porque todavía no se han adecuado los costos de los insumos a la baja que ha sufrido el precio internacional", sostuvo.
Los economistas comenzaron a sacar los números sobre la rentabilidad, como es el de caso de Juan Manuel Garzón del instituto IERAL, de la Fundación Mediterránea: "un establecimiento de 500 hectáreas que sólo haya sembrado soja de primera implantación, como monocultivo, y que obtenga 30 quintales tendrá en la cosecha un margen neto por hectárea de 167 dólares por hectárea.
"Con esos rindes y costos, prácticamente no hay posibilidad de que pueda pagar otros arrendamientos porque el margen equivale a 7,1 quintales de soja" y los alquileres se pagan entre 16 y 17 quintales la hectárea.
Pero la situación empeora en aquellos campos donde la sequía no permitió que remonte la soja o se perdieron el trigo y maíz.
Si se mantienen los precios en sus niveles actuales y esperados, la campaña en curso se comercializará a valores inferiores a los de la campaña 2007/2008 y la producción agrícola tendrá un precio menor entre un 34 y un 40 por ciento.
En el seco sudoeste bonarense, un técnico metalúrgico que realiza tareas en el campo sintetiza la situación de desaliento que se vive: "Sólo reparamos lo viejo", dice.



