Sr. Director:
A raíz de la lectura del correo de lectores del día martes 16 de diciembre, en el cual se da cuenta del suceso del sábado 13 dónde presentaron el fragmento de la obra Aladín, los niños del taller de teatro dirigido por Adolfo Brutti, en la Sociedad de Fomento del Barrio Del Pino, en representación de la Subsecretaria de Cultura y Educación de la Municipalidad de Campana.
Me es pertinente manifestar que no adhiero en absoluto a los dichos de los firmantes en tal correo, puesto que, si en dichas circunstancias algo ha salido mal, toda la responsabilidad tiene que caer total y absolutamente en el funcionario de la Subsecretaria de Cultura y Educación de la Municipalidad de Campana, que en mayúscula ausencia de criterio y conocimiento alguno del evento, puesto que dicha reunión estuvo destinada a la entrega anual de premios, correspondiente al trabajo deportivo de los chicos del club Defensores de la Esperanza, que si bien ambos son un evento cultural, no se puede mezclar la efervescencia del candor por obtener un 1º puesto futbolístico, con la candidez de un musical romántico deliciosa y maravillosamente presentado por los niños del taller.
Y digo no mezclar, no porque los niños que jueguen al fútbol no pueden entender una obra cultural de teatro, porque; el fútbol es parte de la cultura de nuestro país y el que no lo entiende así no posee el concepto de la misma; dado que el contexto no era el indicado y mucho menos rotular a los padres de estos niños, haciendo un juicio de valor acerca de la enseñanza que les propician.
Como mamá había supuesto que el programa del evento se trataba de una exposición del trabajo anual de diferentes talleres artísticos barriales, de haber sabido que era un agasajo particular a los niños del Club Defensores de la Esperanza, y máxime logrando haber salido campeones, el mismo sábado 13; hubiere apelado a mi capacidad de criterio estando en desacuerdo con la presencia de mi hija como participante del musical, dado que como he dicho antes el contexto era inadecuado.
De ahí a tildar de irrespetuosos y faltos de códigos a los asistentes, es inconcebible.
Destaco y felicito a Adolfo Brutti, que muy acertadamente bajó a los niños del escenario para no invadirles la algarabía a los niños del club y para que sus alumnos no se sintiesen mal por la comprensible falta de atención de los asistentes al agasajo, manifestando al grupo que hubo un error de criterios pero que bajo ningún punto de vista habían sido despreciados, de hecho, y soy testigo, los y nos han tratado muy cordialmente, ofreciendo gaseosas frescas a los actores y acondicionando el escenario.
Es imprescindible que como padres y profesores demos un mensaje concienzudo y democrático primando el respeto, la igualdad y tolerancia.
Nadie es más persona que otro por la actividad que realice, el lugar donde viva o la música que escuche, ya que guste a quien le guste todo forma parte de la cultura de una sociedad.
De manera particular, como padres de una niña de 9 años perteneciente al taller de teatro de Adolfo y de un niño de 13 años jugador de fútbol de un club referente de Campana, mediante este correo de lectores, queremos felicitar a los jugadores del Club Defensores de la Esperanza por haber logrado el campeonato de fútbol, que es una experiencia maravillosa para los chicos y los padres, (que gracias a nuestro hijo lo hemos experimentado), y por supuesto felicitar a los niños y niñas del grupo de teatro, por haber puesto en escena un musical maravilloso e increíble, donde lejos de aplaudir, lo único que pudimos hacer fue llorar de la emoción, (y que gracias a nuestra hija lo hemos vivido).
Los niños antes de ser artistas o futbolistas son NIÑOS, y todos en sus actividades hacen cultura, con la mayor de las inocencias. Somos los adultos que contaminamos sus emociones y/o pensamientos, y si queremos buscar responsables, miremos para adentro.
Y si no lo entendemos de esta manera, y en particular opinión, nuestra sociedad seguirá siendo ignorante, insensible, individualista y volveremos a fracasar.
ALEJANDRA M. de PONCE DE LEON. DNI 23.064.038
MARIANO PONCE de LEON . DNI 22.182.321



