El titular de la FEB, Jorge Martín, dijo ayer que el aumento propuesto por el gobierno bonaerense, que afectaría sólo al 10% del total de docentes, es "una burla" y descartó que existan posibilidades de reabrir el diálogo con las autoridades.
"El aumento es irrisorio porque alcanzará sólo al 10% de los docentes y será de 6 pesos en algunos casos llegando a algo más de 40 para los que no tienen antigüedad", explicó Martín el día después del fracaso de las negociaciones con el gobierno de Felipe Solá, hecho que llevó a los gremios a ratificar el paro para el 7 de agosto.
El dirigente gremial consideró asimismo que, para que un aumento tenga incidencia significativa en el salario docente, debería garantizar al menos "un piso de 500 pesos". "Esto daría un buen porcentaje porque por debajo de esta línea hay más de 80 mil agentes, entonces significaría un aumento sustancial", explicó.
Martín dijo además que "por ahora" está cerrada toda posibilidad de diálogo con el gobierno y adelantó que junto a los otros gremios están planificando una "gran marcha" por las calles de La Plata para el día del Maestro, el próximo 11 de septiembre.
"El gobierno tiene que entender que los docentes están por debajo de la línea de pobreza e incluso de la de indigencia. De lo contrario, no nos va a quedar otra que continuar con los paros y recurrir al gobierno nacional", advirtió.



