Sin embargo, aseguró no tener nada que ver con el narcotráfico. También negó estar vinculado con los mexicanos implicados en la causa por la elaboración de metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz. Llama la atención a los investigadores que su estadía en el país coincida con la de Martínez Espinoza.
El mexicano Rodrigo Iturbe, detenido el martes en el Barrio Parque porteño, en el marco de la causa por la "ruta de la efedrina", admitió ayer ante la Justicia que conoció a dos de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, pero aseguró no tener vinculación con el narcotráfico.
Fuentes de la investigación informaron que, en sus más de seis horas de indagatoria ante el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, Iturbe admitió que con Leopoldo Bina lo unía una relación social; mientras que, con Sebatián Forza, había mantenido un encuentro de negocios.
Sin embargo, el sospechoso aseguró no conocer a ninguno de los ciudadanos mexicanos implicados en la causa por la elaboración de metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz y que no tiene nada que ver con el tráfico de efedrina.
Consultado sobre el motivo de sus viajes a nuestro país, Iturbe dijo que le gustaba mucho la Argentina y que en México ya había vendido todas sus empresas.
De todos modos, a los investigadores les llama la atención que algunas de las fechas de los viajes de Iturbe coinciden con la época en la que el supuesto líder de la banda, el mexicano Jesús Martínez Espinoza, preso en Paraguay, estuvo en nuestro país.
Según dijeron fuentes policiales, Iturbe reside en la Argentina desde hace alrededor de dos años y en su casa se secuestraron dos autos -un Seat Toledo y un Fiat Palio- y dos motos Harley Davidson, así como celulares y una notebook.
El sospechoso, según testimonios recogidos en la causa, habría participado en reuniones con las víctimas del triple crimen que estuvieron relacionadas con la comercialización de efedrina para elaborar metanfetaminas.



