Atento a que la Tuberculosis continúa siendo un importante problema de la Salud Pública, la Secretaria de Salud por medio del servicio de epidemiología y medicina preventiva, y el servicio social de la unidad hospitalaria San José informa que
La detección de casos y su tratamiento correcto impactan sobre la transmisión, razón por la cual la vigilancia epidemiológica es un componente principal, ya que permite evaluar permanentemente la efectividad de las acciones de control. Cuando más rápidamente se identifiquen las fuentes de infección, se las trate y cure adecuadamente, más disminuye la transmisión.
Si bien se lo asoció con la pobreza, el bacilo de la tuberculosis ataca sin distinción de clases sociales, aunque tiene una mayor incidencia de contagio en los grupos cadenciados.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa cuya transmisión se produce fundamentalmente por vía aérea, por inhalación de los bacilos, su llegada a los pulmones y su reproducción, para luego ser liberados por tos de enfermos con formas pulmonares infectantes.
Si bien los bacilos pueden desarrollarse en cualquier órgano, la mayoría de los enfermos presenta localización pulmonar.
La enfermedad se transmite de persona a persona desde el momento en que el enfermo comienza a eliminar bacilos tosiendo, hablando, estornudando, etc., hasta que comienza el tratamiento, ya que este reduce sustancialmente la viabilidad de los bacilos en pocos días.
Producida la primera infección, en la mayoría de las personas los mecanismos de defensa son suficientes para frenar el proceso. Sólo alrededor de 10 al 20% de los infectados tiene riesgo de enfermar durante su vida.
En el caso de los infectados por HIV, el riesgo de enfermar es aproximadamente 10 veces mayor.
Caso sospecho de TBC pulmonar:
Tos y catarro persistente de más de 15 días (sintomático respiratorio)
Expectoración con sangre (hemoptisis), con o sin dolor torácico y dificultad para respirar.
Pérdida de peso y apetito, fatiga, sudor nocturno, fiebre, cansancio.
Tuberculosis pulmonar con baciloscopía negativa con lesiones radiológicas extensas y sintomatología.
Caso confirmado de TBC pulmonar:
Tuberculosis pulmonar con bacteriología positiva.
Caso sospechoso de tuberculosis extrapulmonar:
Los síntomas generales con similares a los de la pulmonar: fiebre astenia, decaimiento, sudor nocturno, etc. A estos síntomas y signos se agregan los específicos para cada localización.
Caso confirmado de tuberculosis extrapulmonar:
Casos sospechosos con confirmación anatomopatológica bacteriológica.
Una persona enferma que realiza el tratamiento deja de contagiar a partir de las dos semanas de iniciarlo.
El enfermo debe taparse la boca al toser o estornudar.
Debe limpiar y ventilar la habitación donde duerme.
Debe lavar correctamente los utensilios que utiliza.
No dejar a los niños jugar en el suelo, ya que suelen llevarse las manos a la boca y el enfermo al toser disemina gotitas de salivas infectadas con gérmenes.
En caso de pisos de tierra regar para que el germen no se disemine.
El enfermo de tuberculosis cuenta con la ley de Amparo Socio Económico del paciente afectado de TBC (Ley 6129)
Régimen de amparo destinado a asegurar la protección socioeconómica del paciente afectado de tuberculosis, la continuidad del tratamiento y cualquier otro tipo de riesgo proveniente de dicha enfermedad.



