Buenos Aires, (NA)- El ex jefe del Ejército Ricardo Brinzoni sostuvo ayer que Néstor Kirchner propicia una «regresión al pasado» con su política militar, y aunque consideró «imposible» que se vaya a gestar un golpe de Estado, admitió que recibió «comentarios» en ese sentido incluso cuando estuvo en actividad. «Algunos comentarios (sobre un posible golpe) he recibido incluso en actividad y todos fueron expulsados con tarjeta roja, porque no hay espacio para esas aventuras en el tercer milenio», remarcó Brinzoni.
El ex jefe del Ejército -desplazado por Kirchner en mayo pasado- agregó que «un golpe de Estado es imposible» porque «todos los argentinos hemos madurado muchísimo en veintipico de años y estamos dispuestos a sostener las instituciones». «Incluyendo sin duda el sostén de las instituciones militares, terminando con los rencores que no conducen a nada positivo», acotó el militar retirado.
En declaraciones a Radio 10, Brinzoni dijo además que siente una «profunda tristeza y gran dolor por el retiro de generales», cuando -a su juicio- «no había por qué realizar un descabezamiento tal».
El ex jefe del Ejército evaluó también que los movimientos guerrilleros ERP y Montoneros cometieron en la década del 70 una «agresión terrorista» que fue respondida por «el aparato del Estado» con el apoyo «de la mayoría de los argentinos». «No fue una guerra entre el Ejército y los grupos guerrilleros: lo del ERP y Montoneros fue una agresión terrorista que fue respondida por el aparato del Estado y estábamos a favor la mayoría de los argentinos», señaló Brinzoni.
No obstante, reconoció que «los procedimientos utilizados no fueron legales y generaron, a la larga, problemas mayores de lo que uno hubiera deseado en su momento».
También reconoció que «cuando se empleó el terrorismo de Estado se generaron todas estas dificultades que hoy estamos viviendo, aunque esto no quita que haya existido la agresión original de Montoneros y ERP».
Para el militar retirado, la cuestión del terrorismo de Estado «fue zanjada jurídicamente en el año 1985, cuando la Corte Suprema de Justicia dictaminó lo que ocurrió en la Argentina».
Consultado sobre la imagen de los militares, el ex jefe del Ejército consideró: «no creo que los argentinos odien a los militares, al menos no creo que ahora suceda así. Tenemos un respeto importante en la sociedad». «Pero hubo una reacción natural de la gente cuando tomó conciencia de los excesos cometidos y como las Fuerzas Armadas representaron en ese proceso el ejercicio del poder, es lógico que la responsabilidad haya caído sobre las Fuerzas Armadas», analizó el teniente general retirado.
En cuanto a la posibilidad de extraditar militares para ser juzgados en cortes extranjeras, Brinzoni calculó que «sería un largo proceso de apelación» y confió en que «los elementos superiores al juez se aparten de la tradición jurídica y los dictámenes sean corregidos». «En la República Argentina han habido leyes, sentencias y condenas y me parece que no hay motivo para ser convocados por otro tipo de Justicia», dijo Brinzoni.
Por otra parte, sobre la llamada «Masacre de Margarita Belén», aceptó que se trató de una «eliminación» de detenidos, como dictaminó la Justicia, pero aclaró que no está imputado en la causa. «Margarita Belén fue un episodio por el que los ex comandantes fueron condenados y, según la Corte Suprema de Justicia, no se trató de un enfrentamiento, sino de la eliminación de detenidos que estaban en la unidad de Resistencia», recordó.



