El nivel de complejidad del organismo tiene algunas particularidades como es hecho de su limitación para sintetizar muchos de los componentes esenciales que requiere para su normal funcionamiento.
Considerando la inmensa cantidad de unidades funcionales que lo componen como son la células del organismo, su especialización para cumplir las diferentes funciones, (cardiaca, renal digestiva, respiratoria, etc.) y la enorme cantidad de procesos biológicos que dentro de estas unidades funcionales ocurren, es difícil pesar que se requiera en forma imprescindible de compuestos exógenos que no solo son el aporte de energía como ocurre en el caso de los hidratos de carbono, sino que también se conviertan en elementos de incorporación indispensable ya que el organismo no es capaz de sintetizarlos como son un grupo de aminoácidos (elementos estructurales básicos que componen las proteínas) llamados aminoácidos esenciales.
Otro ejemplo de elementos indispensables de incorporar (ya que el organismo no los sintetiza) son las vitaminas que en su mayoría provienen de los alimentos aunque en el caso de la vitamina D el organismo la sintetiza a partir de precursores.
Así surgen una lista de alimentos que por el aporte en algunos de estos componentes se convierten en importantes de considerar en la dieta diaria.
El kiwi es un alimento que aporta grandes cantidades de Vitamina C, cubriendo con una unidad de esta fruta los requerimientos orgánicos diarios del mencionado elemento. Hay otras frutas como son los cítricos que contienen grandes cantidades de Vitamina C .
Es importante en épocas invernales especialmente cubrir en la ingesta los requerimientos diarios de Vitamina C ya que la misma participa en los procesos de defensa del organismo contra las enfermedades infecciosas más comunes.



