Anoche detectives de la Delegación de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Zárate-Campana, al mando del comisionado Honorio Rodríguez, allanaron una droguería (en la calle Jean Jaures, en el barrio de Once), una farmacia (en La Reja, partido de Moreno) y la oficina -en la calle Saenz Peña, en el microcentro porteño- de un despachante de aduana en busca de documentación sobre la ruta de la efedrina.
El jueves pasado los investigadores habían allanado el laboratorio Unifirma SA, uno de los mayores importadores de efedrina de la Argentina. Se presume que esa sustancia fue comprada por los mexicanos por medio de intermediarios a esa droguería.
Los allanamientos, explicaron fuentes del caso, tratan de determinar si existe responsabilidad de los laboratorios, farmacias y droguerías en la instalación de la "cocina" de droga sintética descubierta en julio pasado en Ingeniero Maschwitz. Allí fueron detenidos el argentino Tarcia y nueve ciudadanos mexicanos.
Con el análisis de la documentación secuestrada en los distintos allanamientos, los investigadores determinarán los pasos por seguir, y no descartan que se producirán nuevas detenciones.
Mientras tanto, Manuel Poggi, el ex funcionario municipal de General Rodríguez que se encuentra prófugo, podría entregarse en las próximas horas ante el juez federal de Campana Federico Faggionato Márquez, quien además admitió que cada vez tiene más elementos para unir el laboratorio de efedrina de un grupo de mexicanos con el triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina.
El propio magistrado confirmó que un abogado le hizo saber que el prófugo se presentará a declarar en el transcurso de esta semana.
Por el momento, los investigadores saben que el nombre "Manuel", que se sospecha pertenece al ex funcionario, aparece en las agendas de los líderes de la banda mexicana que había montado un laboratorio de metanfetamina en Ingeniero Maschwitz, aseguraron esta tarde fuentes ligadas a la causa.
El hallazgo sumado a que el funcionario era quien alquilaba el depósito de General Rodríguez en el que se hallaron recipientes con restos de efedrina de máxima pureza -según confirmó el juez- y que en su casa había papeles alusivos a la empresa "Nuevo Milenium México" hace sospechar que Poggi era al menos un partícipe de la banda.
Poggi alquilaba el depósito por diez mil pesos mensuales en dólares, informó el propietario, Osvaldo Carrizo, que confirmó que veía a personas mexicana que "cada semana o diez días iban al depósito, en un camión custodiado por una camioneta de seguridad".
Además, el intendente del lugar, aseguró que "Poggi -licenciado en relaciones industriales y técnico químico- envió su renuncia al municipio el jueves por la tarde (momentos después del allanamiento) diciendo que querían involucrarlo en un tema muy delicado", y agregó que luego de que el jueves pasado periodistas fueran a verlo, desapareció.
En las próximas horas, Faggionatto Márquez tiene previsto comenzar a citar a declarar como testigos a otros funcionarios y empleados del municipio de la mencionada localidad, con el fin de establecer si Poggi contó con colaboradores. Además, está citado a prestar testimonial Gabriel Abboud, uno de los directivos de La Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).
Además, el juez confirmó que la droga encontrada allí era "100% pura" y señaló que en el galpón que alquilaba Poggi se encontró "documentación referida a esta operatoria que se llamaba ´El Nuevo Milenio´" en donde habría quedado asentado el negocio con los mexicanos.
TRIPLE CRIMEN:
El juez aseguró también que -aunque no es directamente su caso- maneja "diez líneas de investigación diferentes" relacionadas con el triple crimen de los empresarios.
"El jefe mexicano que operaba en Argentina, Jesús Martínez Espinoza, y el jefe argentino que operaba en la Argentina, Marcelo Tarzia, los dos tienen a ´Sebastián F´, que no sabemos todavía quién es, en sus agendas y los han contactado múltiples veces. El primero está prófugo y el segundo está procesado", manifestó el juez.
Las sospechas apuntan a que se trataría de Sebastián Forza, de 34 años, quien apareció asesinado en un descampado de la localidad bonaerense de General Rodríguez junto a Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35).
Los investigadores sostienen como hipótesis principal del triple crimen que estaban involucrados en una venta de efedrina por parte del grupo a los narcos mexicanos.
El magistrado dejó en claro que el llamado que permitió desbaratar la banda de Ingeniero Maschwitz "no fue hecho" por Sebastián Forza, como se especulaba. "El aviso lo dio un vecino de la zona, cansado de los ruidos y olores que se daban por el lugar", explicó.
"La causa está a 200 kilómetros por ahora. Tenemos cinco prófugos (Manuel Poggi, Jesús Martínez Espinoza, Edelmiro González, Germán Benítez y Antonio Procopio) y estamos realizando ahora tres allanamientos en droguerías para establecer la ruta de la efedrina", aseguró el magistrado.
En cuanto a lo que resta todavía por hacer, el juez federal de Campana explicó que hay que hacer las pericias correspondientes para determinar la " homologación de la efedrina hallada en General Rodríguez el fin de semana pasado y la encontrada en Ingeniero Maschwitz".
También precisó que la ruta del dinero es otra de las cosas que faltan. Pero anticipó que será "complicado" porque las transacciones se realizaron en efectivo.



