Hoy es el Día del Abogado(ver nota aparte). La fecha tan especial nos llevó a entrevistar al Dr. Roberto Korompay-abogado- por su prestigio como tal y por ser el más antiguo de la profesión en Campana.
Lo que empezó con una serie de preguntas se convirtió en un relato ameno y completo que lo brindamos a nuestros lectores donde hablamos de su vida, su vocación y tocamos también los cambios profundos que fue viviendo en estos 43 años de actividad profesional y de los que además fue protagonista, como el de ser partícipe de las gestiones para la creación del departamento Judicial Zárate Campana, comentándonos además sobre su especialización en derecho laboral a partir de haber sido trabajador en una empresa de la zona.
Dió su opinión requerida por este medio sobre la reforma del Código Procesal Penal como también se expresó en relación a la actualización permanente que en relación a delitos que antes eran cometidos muy esporádicamente en sonadas causas y hoy se cometen más a menudo, y nos respondió también sobre el concepto que hoy la sociedad tiene de la Justicia, y nos habló de quienes fueron su guía y consejeros en la profesión.
En el Dr. Roberto Korompay homenajeamos a los abogados en su Día.
Llegamos con mi familia desde Italia a Campana el día 20/10/1954 en calidad de inmigrantes como tantos otros italianos llegaron simultáneamente con nosotros a esta localidad con el propósito de encontrar un trabajo estable y un mejor nivel de vida teniendo en cuenta que la situación de nuestro país no permitía a muchos de sus habitantes lograr tal propósito como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. En marzo de 1955 ingresé a la Escuela Normal de Campana para comenzar mi ciclo secundario y me recibí de Bachiller, siempre en dicha escuela, en el año 1959.
En el año 1961 ingresé a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata para comenzar mi carrera de abogacía. En el año 1966 obtuve, siempre estudiando en dicha facultad de La Plata, el título de abogado habiendo obtenido dicho título en el año 1966 tiempo, desde la fecha de mi ingreso y hasta la de mi egreso y algunos años posteriores a ello, que viví en la ciudad de La Plata realizando viajes periódicos a Campana para visitar a mis amigos y familia. Obtenido el título de abogado en 1966 tuve que optar entre quedarme a vivir y trabajar en la ciudad de La Plata o regresar a Campana para comenzar aquí a ejercer mi profesión de abogado opción ésta que no me fue fácil tomar pero, al final, elegí trabajar en Campana continuando mis relaciones con mis compañeros de facultad y algunos estudios jurídicos platenses que me habían ofrecido la posibilidad de ir a trabajar con ellos. Cuando comencé a trabajar en Campana había solamente dos colegas oriundos de esta ciudad (los Dres. Olózaga y Pagani y el Procurador Adolfo Lis) siendo el resto de los abogados que venían, periódicamente a Campana a trabajar, de otras zonas de la provincia de Bs. As. la mayoría de ellos radicados en la ciudad de San Nicolás. Campana no tenía en ese entonces Departamento Judicial y los únicos organismos judiciales de la zona (comprendiendo también la ciudad de Zárate) eran el Tribunal del Trabajo de Zárate creado en el año 1948 (entre los primeros que fueron creados en la provincia con especialidad en el fuero laboral) debiendo señalar que el autor del proyecto de la Ley Provincial que creara los Tribunales del Trabajo en dicha provincia fue el Dr. Jorge Simini oriundo de nuestra ciudad quién, además de haber sido el autor del proyecto de ley de crear los Tribunales del Trabajo en la provincia, fue también el autor de la Ley de Procedimiento Laboral Provincial que llevara el Nº 5178 y de la Ley que expropió las tierras que luego le fueron vendidas por la provincia a la actual empresa Siderca S.A.I.C. y, además de dicho Tribunal del Trabajo con asiento en la localidad de Zárate con jurisdicción en la ciudad de Campana, Baradero, Exaltación de la Cruz y Capilla del Señor existía, en nuestra localidad, un Juzgado de Paz que, en ese entonces, era lego es decir que el Juez de Paz a cargo de dicho juzgado no debería obligatoriamente poseer título universitario de abogado; recién en los años 1977/78 los Juzgados de Paz legos de la provincia adquirieron el carácter de Juzgados de Paz Letrados debiendo poseer, a partir de dicha fecha, los Jueces de Paz el título de abogado convirtiéndose así dichos juzgados legos en Juzgados de Paz Letrados siendo el primer Juez de Paz Letrado de Campana el Dr. Miguel Balmaceda actual integrante de la Cámara de Apelaciones Departamental.
El panorama señalado anteriormente con respecto a la existencia de organismos judicial en nuestra zona, en particular Campana, me llevó a la conclusión que debería dedicarme a un aprendizaje más profundo del derecho laboral precisamente por la existencia del tribunal señalado anteriormente en la ciudad de Zárate lo que me permitiría atender, en virtud de la distancia del Departamento Judicial de San Nicolás, con mucha mayor dedicación y tiempo los asuntos judiciales que me fueran confiados. Además, para ser sincero, el derecho laboral siempre fue mi vocación desde la época que revestí el carácter de empleado dependiente en una industria de la zona. Dicha elección y el conocimiento personal que tenía con varios dirigentes sindicales, por las razones señaladas anteriormente, hizo que, ya desde el año 1967, me designaran asesor de varios sindicatos importantes con asiento en Campana y competencia en otras localidades vecinas situación ésta que perdura hasta la fecha.
A los fines de poder lograr la creación de nuestro departamento judicial, hecho que como dije anteriormente ocurrió recién en el año 1988, un grupo de abogados oriundos de Campana realizamos todo tipo de gestiones ante las autoridades provinciales correspondientes a los fines de conseguir nuestros objetivos, gestiones éstas que comenzamos a mitad de la década del 70 y ya, para entonces, Campana contaba con otros colegas que se habían recibido con posterioridad al año 1966 a los que se sumaron los colegas radicados en Zárate debiendo recordar, entre ellos, a los Dres. Gauthier, Dra. Serrano, Dr Palermo, Dr. Cigna, el Dr. Caferatta, el Dr. Deghi, el Dr. Paterlini, el Dr. Favret, dra. Miranda, Dr. Edgardo Lis, Dr. Clérici, Dr. Raina, Dr. Modarelli, Dr. Arias, el Dr. Franco, el Dr. Tournier, el Dr. Matzkin, Dr. Rodríguez Pozos, el Dr. Jaroslavsky, la Dra. Martínez, la Dra. Mengozzi, la Dra. López, el Dr. Gugliatto, el Dr. Milanese, Dr. Caramés, el Procurador Lis, etc. debiendo, además, destacar el apoyo incondicional de las autoridades locales tanto sea Municipales como así mismo de otros organismos vinculados al comercio, la industria, la cultura, etc. Largo sería enumerar en esta nota todas las gestiones realizadas a lo largo de varios años por las personas mencionadas anteriormente debiendo señalar que tales gestiones se vieron dificultadas por intereses contrarios al objetivo que nosotros perseguíamos.
A partir de la creación del Departamento Judicial de Zárate Campana se produjo una gran transformación en el ámbito de la justicia local y que produjo un gran progreso en la atención de los asuntos jurídicos planteados por los habitantes de las localidades comprendidas dentro de la competencia de dicho Departamento Judicial en virtud de que éstos últimos (los habitantes) contaban con el asesoramiento de abogados domiciliados en la zona de su residencia, la mayoría conocidos personalmente por ellos, evitaron realizar largos viajes hasta la ciudad de San Nicolás, pudieron tener y pueden tener un mejor control de la marcha de sus asuntos, cuentan con un Colegio de abogados Departamental que tiene o que ofrece, entre sus servicios, asesoramiento gratuito sin restricción de ningún tipo y ejerce el control de la matrícula de todos los profesionales inscriptos en dicho colegio que fue necesario crear por ley después de la creación del Departamento Judicial. Campana pertenecía al igual que la ciudad de Zárate, hasta la creación de nuestro Departamento Judicial de Zárate Campana ocurrido en el año 1988, del Departamento de San Nicolás y, hasta el año 1954, Campana y Zárate dependieron del Departamento Judicial de La Plata.
En lo personal la creación del Departamento de Zárate Campana no me produjo grandes cambios en el ejercicio de mi profesión teniendo en cuenta que yo ya me había dedicado casi de lleno al derecho laboral cuyo Tribunal, como dije antes, había sido creado en Zárate ya en el año 1948. Lo que produjo un cambio, en el derecho laboral en la zona, fue la creación del Tribunal del Trabajo de Campana y con competencia en esta ciudad, en Baradero y Cardales hecho éste que ocurrió a partir del año 1996 lo que motivó que todos los expedientes en trámite por ante el Tribunal del Trabajo de Zárate fueran remitidos para su prosecución procesal a éste último Tribunal radicado en nuestra ciudad. No obstante ello fue una gran satisfacción para mi haber conseguido el objetivo de la creación del Departamento Judicial de Zárate Campana conjuntamente con todos los colegas mencionados anteriormente. Me preguntan cual es mi opinión sobre la reforma del Código Procesal Penal que se está tratando en el ámbito provincial.
En tal sentido le diré que, como Ud. bien lo señala, se trata por ahora de un proyecto de reforma que consistiría, de aprobarse, en la intención del Poder Ejecutivo Provincial de agilizar el procedimiento penal en esta provincia para todos los delitos previstos en el Código Penal Argentino cuya pena máxima no supere los 15 años de prisión a cuyo fin, el proyecto prevé, que los actuales Jueces, en cantidad de 3, integrantes de los Tribunales Penales Colegiados orales de la provincia, deberían actuar en forma unipersonal con respecto a los delitos con pena máxima menor de 15 años sometidos a juicio hasta su finalización, es decir, hasta la sentencia la que entonces sería pronunciada por un solo Juez integrante de dicho Tribunal colegiado y no por los tres miembros de él siempre con respecto a todos los delitos previstos en el Código Penal cuya pena máxima no supere los 15 años de prisión en cuyo caso, si la pena de cada uno de los delitos del C. Penal supera dichos 15 años, no habría ninguna modificación con respecto al procedimiento vigente en la actualidad.
En otras palabras, en todos los delitos previstos en el C. Penal cuya pena máxima superen los 15 años seguirán interviniendo los Tribunales Colegiados como lo vienen haciendo hasta ahora. Debo aclarar, que aún en el supuesto caso de delitos cuya pena máxima no supere los 15 años de prisión, a pedido del Fiscal, defensor e imputado debe actuar el Tribunal colegiado en pleno y no uno de sus integrantes en forma unipersonal. Le señalo que la red de jueces provinciales penales ha manifestado su disconformidad con este proyecto de reforma porque sostienen, en síntesis, que el imputado no gozaría de más garantías si es juzgado por un solo Juez en forma unipersonal y no por el Tribunal colegiado en pleno. También la reforma prevé modificar el tratamiento de lo que se conoce como medidas cautelares en causas penales como las excarcelaciones, la prisión preventiva, etc.
En la actualidad ha aumentado la comisión de delitos en particular los vinculados con la droga, la prostitución y defraudaciones lo cual obliga a los abogados zonales a profundizar sus conocimientos sobre estos temas que antes no existían en la magnitud actual teniendo en cuenta que, además de la creación del Departamento Judicial local, se ha creado también un Juzgado Federal para el tratamiento de estos delitos de competencia Federal y que se maneja por aplicación del Código Procesal Civil y Penal de la Nación y no en el de Provincia como el resto de los asuntos de competencia del Departamento Judicial Provincial por códigos complejos como es el Código Aduanero, por leyes especiales como las vinculadas con evasiones fiscales, impuestos, temas portuarios, etc. Con respecto al estado actual de la justicia, no solamente referida a nuestro departamento judicial, debo reconocerle que existen numerosas falencias que es necesario imperiosamente corregir aunque debo también reconocer que existen numerosos inconvenientes para ello como por ejemplo, falta de estructuras suficientes, escasos recursos, insuficiente personal tanto sea a nivel de Jueces y funcionarios como también de empleados, remuneración salarial no acorde con las funciones que cada integrante de la justicia debe cumplir como también de las estructuras policiales y carcelarias. La solución a estos problemas deberían aportarla las autoridades nacionales y provinciales con la colaboración de los colegios profesionales, magistrados y empleados del poder judicial. Para concluir esta nota quiero recordarle que desde el comienzo del ejercicio profesional en Campana siempre conté con la colaboración de los colegas que en ese entonces ejercían la profesión y que eran oriundos o domiciliados tanto sea en Campana como en Zárate. Así, recuerdo, el Dr. Olózaga quién me regaló el primer Código Civil que tuve en mi poder y siempre se ofreció para que lo consultara ante cualquier dificultad que tuviere en el ejercicio de la profesión.
El Procurador Adolfo Lis me ayudó permanentemente porque, a pesar de no ser abogado, tenía profundos conocimientos del derecho y en particular del fuero laboral, a los Dres. Deghi y Paterlini a los cuales siempre podía consultar ante cualquier dificultad que tuviere para poder cumplir con los asuntos judiciales que me fueran encomendados y al Diario La Auténtica Defensa (antes La Defensa Popular) quién me ofreció, desde el inicio, sus páginas para poder organizar un consultorio jurídico gratuito cuya finalidad era contestar preguntas de sus lectores y de los habitantes de Campana y que existió durante muchos años desde 1967 en adelante y en este momento aprovecho la ocasión para exhortar a los colegas más jóvenes que actualmente ejercen su profesión de abogados que sean más solidarios entre ellos, que permanezcan en permanente contacto con el Colegio de Abogados Departamental, que no olviden que la defensa de su cliente es los más sagrado que se le encomienda y que los intereses de éste último deben estar por encima de cualquier otra cosa y que la profesión sea ejercida en total cumplimiento de las leyes vigentes. Me he referido a los colegas más jóvenes porque a su requerimiento de mi edad le contesto que tengo 66 años cumplidos y le agradezco a Ud. y al diario que representa la gentileza que ha tenido de venir a entrevistarme. A todos mis colegas les deseo un feliz Día del Abogado.



