Aseguraron que ante el temor de que otros vecinos las ocupen, tomaron todo el complejo y las distribuyeron entre ellos.
La mayor parte de las viviendas en construcción del barrio Dignidad, fueron tomadas ayer por un grupo de familias, que inmediatamente ocuparon el predio y habitaron los departamentos que están a medio terminar.
Las viviendas, que no cuentan con ningún servicio instalado, ni sus interiores -incluyendo baños y cocinas- terminados, fueron invadidas por unas cien familias que tomaron en pocos minutos todo el predio, el cual estaba cercado y con guardia de una empresa de seguridad privada. Los vecinos de distintos barrios arribaron al lugar desde la mitad de la mañana, al parecer convocados, ante el temor de que "otros vecinos tomaran el lugar", según aseguraron en dialogo con este medio. "Escuchamos en la tele que había gente que reclamaba estas casas y decidimos venir a tomarlas antes que se metan otros. Ya hablamos con gente de la municipalidad, y nos dijeron que nos quedáramos, que no nos iban a sacar", aseguró uno de los vecinos, que aparecía como una especie de "organizador" de la ocupación, mientras cada familia se dividía los departamentos, incluso hasta los que no tienen ni siquiera los cerramientos.
La policía llegó rápidamente al lugar, pero no pudo actuar, ya que según confiaron fuentes judiciales a este medio, el municipio no se presentó como denunciante, por lo que no se generó ninguna causa judicial, por usurpación que requiriera la intervención policial. La policía permaneció en el lugar, solo para evitar cualquier tipo de pelea, entre la gente que se acercaba cada vez en más número, suscitándose algunas discusiones sobre la distribución de las viviendas.
En total, el plan Dignidad, preveía la construcción de 362 viviendas. Unos 14 millones de pesos fueron destinados a la construcción de las mismas, así como una suma adicional de cerca de 1 millón y medio de pesos para servicios anexos. El dinero fue manejado por la Asociación Civil Convivencia.
En el último tiempo, varios adjudicatarios venían reclamando sus casas. "Nos dijeron que la provincia tiene que poner un dinero que falta, que ya se van a terminar, pero no logramos hablar con la intendenta Giroldi, quien fue quien nos prometió la casa", aseguró una de las adjudicatarias.



