Angel Fernández, el principal acusado en la masacre de Campana, pediría ampliar su declaración indagatoria en los próximos días, informaron allegados a la investigación. El miércoles fue trasladado desde la Unidad 9 de La Plata (donde está alojado bajo estrictas medidas de seguridad) a la defensoría oficial que lo asiste.
De acuerdo a los mismos voceros, el imputado podría cambiar su estrategia inicial para mejorar su situación procesal, seriamente complicada por los testimonios de Osvaldo Cáceres (su medio hermano que estuvo preso y fue liberado), su hijo Cristian, detenido en la Unidad 29, y Darío "El sordo" Vera, alojado en la U-22.
La cuarta imputada es su mujer, Stella Maris Cáceres, la única que no lo relacionó con los homicidios de Marcelo Mansilla, Sandra Rabago y sus dos hijitos, Milagros (8) y Agustín (12).
En su primera declaración ante el fiscal Marcelo Pernici, Angel declaró que no tuvo nada que ver con los asesinatos, ya que no salía de su casa de Los Polvorines por estar cumpliendo el arresto domiciliario con monitoreo electrónico. Pero ahora podría modificar esta versión, admitiendo su participación en el doble homicidio del matrimonio, desvinculándose del de los chicos.



