Habría sido un ajuste de cuentas. Hay al menos tres personas identificadas como los posibles autores del hecho.
El cuerpo encontrado debajo de un puente en el río Luján, a la altura de Campana, pertenecía a un ex convicto, según indicaron fuentes policiales tras la realización de una rápida investigación.
La víctima fue identificada como Carlos Eduardo Báez Sosa, alías el "Gringo", de 28 años, quien había purgado tres condenas en diferentes penales de la provincia de Buenos Aires y residía en la localidad bonaerense de Benavidez. Había estado detenido en la Unidad Nº 41 de Campana y también en el penal de Florencio Varela. En todos los casos por robo calificado. Precisamente el año pasado había estado preso en la comisaría de Garin, según confirmaron fuentes policiales.
El cadáver de Báez Sosa fue encontrado el jueves bajo un puente que pasa por encima del río Luján, en el kilómetro 59,300 de la ruta 9 (Panamericana).
La autopsia reveló que a Báez Sosa lo mataron de un escopetazo, y se estableció que poco antes de su muerte había estado consumiendo droga con un grupo de personas en la localidad de General Pacheco.
El cuerpo de Báez Sosa fue reconocido por sus familiares, y las autoridades establecieron su identidad a raíz de una pequeña foto que tenía en su poder -no así documentos- que cotejaron con los registros del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Los investigadores estiman que a Báez Sosa lo mataron "por venganza" o bien "por un ajuste de cuentas", por lo que ahora se tratará de determinar cuáles fueron los últimos movimientos de la víctima antes de su trágico deceso.



