Jesús Osvaldo Cáceres, uno de los cinco detenidos por la llamada masacre de Campana, será puesto en libertad en las próximas horas luego de que la Justicia determinara que no hay pruebas suficientes para mantenerlo preso.
Así lo informó a la prensa su abogado, Hugo López Carrilero, quien dijo que la medida fue tomada por la jueza de Garantías Nº 1 de Zárate-Campana, Graciela Cione, quien consideró que no hay en la causa elementos como para mantener a Cáceres detenido.
El hombre había sido apresado, acusado por el homicidio triplemente agravado por alevosía, ensañamiento y "criminis causa" de Marcelo Mansilla (41 años), su esposa Sandra Rabago (39), y los hijos de la pareja, Agustín (11) y Milagros (7), quienes desaparecieron en la noche del 25 de julio. Pero la jueza Cione desestimó esa acusación, en función de las dos declaraciones del imputado y de las pruebas que hay en la causa.
El martes 29 los Mansilla fueron hallados asesinados sobre el kilómetro 59,5 de la Panamericana, en Río Luján, Campana.
Los niños fueron encontrados muertos en la madrugada del sábado, a sólo seis kilómetros de donde aparecieron sus padres, en un zanjón ubicado debajo de un puente a la altura del kilómetro 66,5 de la Panamericana.
Cáceres había incriminado a otros tres detenidos, entre ellos su hermanastro y su sobrino, al asegurar que los vio en el auto de las víctimas y bajando electrodomésticos robados a la familia Mansilla.



