La custodia del Gobernador Daniel Scioli, no gana para sustos, por segunda vez en la semana, el helicóptero que lo trasladaba bajo en un lugar no previsto, debido a que el mismo "se habría desorientado" por la niebla.
Ayer, todos se sorprendieron cuando Scioli, arribó al palacio municipal en un vetusto Duna blanco, propiedad de un vecino de la ciudad, que estaba pescando en la zona del camino que lleva hasta el puerto de la firma Petrobras.
"De pronto apareció el helicóptero de la nada y bajo sobre el camino. Se bajó un hombre, era el gobernador, y me pidió si lo podía llevar hasta el municipio", relató con asombro el ocasional chofer del gobernador. "Ante todo, quiero pedirles disculpas por la llegada tarde, el tiempo nos jugó una mala pasada, soy un buen piloto de tormenta pero no de neblina. Era muy difícil llegar desde La Plata. Gracias a un vecino de Campana que estaba pescando con su hijo que nos acercó hasta acá", aseguró Scioli en el comienzo de su discurso.
Pero la de ayer, no fue la primera oportunidad en que Scioli bajó en otro lado. El lunes cuando vino a la inauguración de la Tenaris University todo el operativo de seguridad estaba montado para que bajara en el aeródromo de la planta, pero el gobernador bajó en otro lado. El helicóptero surcó el cielo de la planta siderúrgica y terminó aterrizando en el centro de la cancha de Villa Dálmine. El problema es que el portón de salida que da al estacionamiento estaba cerrado y un efectivo policial fue quien debió buscar al cuidador para abrirle al gobernador, quien aguardaba tranquilo tras el alambrado.
De ahí el mismo policía lo trasladó en su auto hasta la planta en medio de corridas de su custodia que no entendía como el gobernador de la provincia bajaba de un Ford Escort modelo noventa y pico.



